Las papas fritas de David Burke en Bloomingdale´s, NYC
Recibo siempre los newsletters de Zagat. Me encantan sus noticias sobre los restaurantes de Nueva York. El mensaje que me llegó ayer trae una estupenda noticia: Comienza la Semana de los Restaurantes, que en realidad dura dos semanas. Entre el 18 y el 23, y del 25 al 30 de Enero, unos 250 restaurantes de la ciudad ofrecen tres platos para sus almuerzos o cenas a precios muy reducidos: los primeros a 24 dólares para la mañana y 35 dólares para las noches.
La lista de los restaurantes que participan en el programa acaba de ser anunciada. Zagat nombra a los siguientes: Aquavit, Café Boulud, Nobu, Union Square Cafe, Cipriani Wall Street, Le Cirque, Tabla, 21 Club, Bond Street, Cafe des Artistes, Lever House, Blue Water Grill, Capsouto Frères, dévi and Mia Dona. Hay que hacer notar que todos no incluyen la propuesta para todas sus cenas y todos sus almuerzos, así que vale la pena primero llamar y preguntar. De todas formas, es necesario reservar en cada restaurant.
Sabores
Para visitar la página de Zagat puedes hacer click aqui.
Para ver la lista de los restaurantes participantes en el NYC Restaurant Week publicada por la página de NYCgo puedes hacer click aqui.
Imagen de La Vegas News Bureau/LVCVA.
He escrito algunas cosas sobre la buena comida que se puede encontrar en Las Vegas, pero hace bastante tiempo. De eso hace ya más de tres años y la oferta gastronómica parece que ha crecido muchísimo.
En esta oportunidad hablo del tema porque he leído un reporte bien interesante escrito por Amanda McDougall y Antoinette Bruno para la página StarChefs y quiero compartirlo con ustedes.
Los casinos nunca nos han llamado la atención (solo me encantaría ver cuanto extraño personaje hay en esos lugares), pero un viaje para comer en los mejores restaurantes de Las Vegas bien valdría la pena. Asi que por los momentos vamos a jugar a que vamos a Las Vegas. ¡Solo a comer!
De los restaurantes que McDougall y Bruno recomiendan, creo que nos gustaría visitar los siguientes:
Restaurant Charlie en The Palazzo. Charlie Trotter es uno de los chefs y restauradores que tengo en mi lista de personajes por conocer algún día. Este restaurante llama mi atención especialmente porque está ofreciendo un novedoso servicio de cocteles -con y sin alcohol- especialmente realizados para acompañar cada uno de los platos del menú. ¡Coctelería para maridar!
Nobu, en Hard Rock Hotel. Aún no he tenido la dicha de visitar alguno de los Nobu ubicados alrededor del mundo. Esta sería la oportunidad y el lugar perfecto para comer sushi diferente al acostumbrado. ¿Sashimi con gorgonzola, remolachas, nueces acarameladas, shiso y vinagre de frambuesa? Suena bastante extraño el plato, pero creo que gustosamente le daría una probada.
Bouchon, en The Venetian. Este es de Thomas Keller. La cafetería con el mismo nombre en Columbus Circle me encantó, no tendría este por qué desilusionarme. Por lo que nos cuentan este es una especie de bistró francés que ofrece comfort food como papas fritas, ostras o sopa de cebollas.
Daniel Boulud Brasserie, en Wynn. Por nada del mundo me perdería conocer alguno de los muchos locales que posee este prestigioso chef francés en los Estados Unidos. Debo confesarles que la brejetería de poder contarles cómo es el lugar, es mayor que la atracción por los platos que me recomiendan McDougall y Bruno. 250 puestos es un restaurante sofisticado es como demasiado grande para mi gusto.
Joël Robuchon, en MGM Grand Hotel. Creo que, sin duda, este sería el primer restaurante a visitar en Las Vegas. Según cuentan los redactores de la nota, el ambiente es muy íntimo y toma en cuenta la decoración a tal punto que la cambia, junto a las vajillas, varias veces al año. Un menú de degustación a base de 16 platos suena así como la fantasía máxima de cualquier glotón como yo. Todo por casi 400 dólares. Mejor supongamos -wishfull thinking- que son al cambio oficial. Comeríamos entonces un poco más barato que en varios de los restaurantes más costosos de Caracas. Todo se endulzaría con los extraordinarios postres que dicen prepara Kamel Guechida. Solo imaginen este: Nido de algodón de azúcar y chispitas de marshmallows cubiertos en chocolate blanco, flores caramelizadas, sorbete de fresas y syrup de semillas de amapolas adentro. Sin desperdicios.
L’Atelier du Joël Robuchon, en MGM Grand Hotel. Parece más tranquilo que el anterior, pero solo las ganas de ver cuáles son las diferencias entre los dos valdría la pena la visita. ¿Cómo dejarlo a un lado si nos hablan de codornices rellenas con foie gras y papas con trufas? Sin duda a este lugar, más informal que el anterior, también iríamos.
Le Cirque, en The Bellagio. No me gustaría perderme el efecto de carpa en telas de diferentes colores. Tampoco la vajilla, que dicen que tiene hasta monos pintados en sus platos. Las técnicas y muchos de los ingredientes que usa el chef David Werly dicen que son tradicionalmente franceses, y sus platos parecen ser bien originales. Entre otros, me gustaría probar el pato glaseado con miel que nos recomiendan.
Restaurant Guy Savoy, en el Caesars Palace. Por las estrellas y reconocimientos que han obtenido ajuro tendríamos que visitar este. Me encantaría ir a merendar en una tarde de verano. Dicen que los postres del Chef Uyen Nguyen tienen presentaciones que son "sencillas, artísticas y festivas".
Enoteca San Marco, en The Venetian. Mario Batali es uno de los chefs que aparecen en televisión que más llama mi atención. No será precisamente por su gordura ni por sus zapatos siempre extravagantes y coloridos, creo que más bien me atrae por sus orígenes italianos. Me encanta la comida italiana en todas sus versiones. Aqui, indiscutiblemente, me iría por los raviolis de auyama con conejo y pancetta.
Payard Patisserie and Bistro en el Caesars Palace. De las pastelerías del mundo esta es una de las que más me gustaría conocer. El macaroon de Francois Payard, de aceituna negra, viene con un relleno cremoso y acompañado con un helado de queso azul.
Algún día iremos a Vegas. No a jugar, a comer.
Sabores
Para visitar la página de StarChefs puedes hacer click aqui.
Para visitar la página oficial de turismo en Las Vegas, puedes hacer click aqui. Aqui hay un estudio de por qué la gente visita Las Vegas, resulta sorprendente saber que la mayoría dice que no la visita para jugar, sino por placer.
Como lo había prometido, ayer salí en la búsqueda de los Roscones de Reyes Magos.
Primero fui a la pastelería Doris, en la Avenida Romulo Gallegos. ¡Me encanta! Siempre tienen cosas ricas y frescas. Además de unos marrons glace en paqueticos individuales y unas figuritas de mazapán tentadoras, encontré las roscas tradicionales, hechas con pan dulce, adornadas con azúcar pulverizada, guindillas rojas y verdes caramelizadas. Habían dos tamaños: La de 80 Bolívares y la de 40 Bolívares. Estuve allí un poco antes del mediodía y vi cómo la gente se las llevaba rapidísimo. La señora que me atendió en la caja me dijo que ya se estaban agotando. Alguien preguntó si las roscas traían la sorpresa tradicional con la que se nombra a quien le toque como rey de la fiesta. Le contestaron que no, pero que podrían colocarsela disimuladamente por debajo.
Pasé por la pastelería Banette, pero estaba cerrada.
Luego pasé por la pastelería Danubio, por la de Chacao. No encontré puesto donde estacionarme -estaba llena a más no poder- y recordé que alli no podría tomar fotos a las roscas. Asi que decidí seguir hacia abajo, al Instituto Europeo del Pan. Ya Juan Carlos Bruzual, el director, había informado por Facebook que tenía un Festival de Roscas. Pero no me imaginaba que sería tan variado en sabores.
Encontré que el Iepan estaba lleno de gente. Unos comprando roscas, otros haciéndolas. Mi amiga Noemi De La Ville estaba entre los ayudantes de Juan Carlos. "Esto ha sido impresionante. Todo lo que hacemos está ya vendido por encargo. No nos damos abasto para satisfacer la demanda. Gustan muchísimo. Yo tengo un desayuno en mi casa el sábado para mis amigos y todo el obsequio serán roscas diferentes". Juan Carlos estaba al pie del horno. Metiendo roscas crudas y sacando roscas ya horneadas. Para mi gran sorpresa, unas eran al estilo francés, otras al estilo italiano, inglés y hasta criollo, todo dependiendo del tipo de relleno.
"Estamos en pleno Festival de Roscas hasta el próximo sábado 10 de Enero. Ya el año pasado lo hicimos y gustó mucho. Este año hemos incorporado algunas nuevas. Ofrecemos hasta diez tipos de roscas diferentes" me explicó Juan. Y como para que no quedara duda de lo buena que estaban levantó una rosca que llevaba en la mano para que la oliera. "Pura sopa de Cebolla con queso ementhal al mejor estilo del mercado francés". Sin duda, un aroma extraordinario.
En el Iepan no me conformé con tomar fotos, aproveché mi celular de Nokia para hacer un video con la entrevista a Juan Carlos. Pueden verla haciendo click aqui. Después salió corriendo al teléfono, pues Carolina Jaimes lo estaba llamando para hacerle una entrevista para Unión Radio.
Cuando llegué a mi casa me encontré con un mensaje de Elena Delfino y una rica receta de la tradicional Rosca de Reyes. No pudimos hacerla ayer, pero la tenemos guardadita para hacerla en cualquier momento por estos días.
Sabores
Para reservar roscas en el IEPAN pueden llamar al 415-53.33 y 265-93.06.
Pueden ver la entrevista a Juan Carlos haciendo click aqui. Y hacer click aqui para ver la descripción de la Rosca Inglesa ("puyaa").
Para información sobre la historia y las tradiciones de las roscas de reyes puedes visitar la Wikipedia haciendo click aqui.
Hoy los católicos celebramos el Día de Reyes, celebramos el día de la Epifanía.
En Venezuela es relativamente nuevo eso de comer roscas de reyes. Al menos yo no tengo recuerdos sino de las tortas de frutas navideñas servidas en la cena del día 5 y los grandes paquetes de chucherías que me dejaban Gaspar, Melchor y Baltasar dentro de un bulto nuevo con lápices y creyones al lado de mis zapatos para amanecer el día 6.
Tengo varios años escuchando que Juan Carlos Bruzual, director del Instituto Europeo del Pan, hace unas roscas de reyes riquísimas. También ha dictado los cursos de cómo hacerlas. Sus roscas son variadas y con rellenos diferentes.
Walter Kovac's, de la pastelería Banette, me habló recientemente de la galette des rois, los pasteles franceses hechos con masa de hojaldre y rellenos con mazapán también para celebrar las fiestas de enero. Por lo que he visto en la web, deben ser muy sabrosas. Son pasteles hechos con hojaldre y rellenos con mazapán.
El sábado pasado fui a la Danubio en búsqueda de unos bombones de La Praline para regalar y me encontré con una rosca de reyes grandísima y muy bonita. No pregunté precios ni tampoco la detallé a ver que tenía, porque andaba bien apurada.
Hoy me ha dicho mi compadre Luis Henrique que en la pastelería El Carmen, en Sábana Grande, también las hacían -¿O hacen?- muy buenas.
Ahorita espero a que mis hijas despierten y encuentren sus zapatos llenos de chucherías. (¡Una calza 39 y la otra 40!) Este año encontrarán también unas bolsitas con un poquito de carbón, "por lo mal que se han portado". No puedo dejar de reirme pensando en cómo será su expresión en lo que las vean.
Dentro de un rato saldré para hacer un recorrido por las calles de Caracas a ver qué ofrecen estas pastelerías en este bonito Día de Reyes.
El Iepan está en la Calle Guaicaipuro, en el Centro Metropolitano, en Chacao. (Es en un edificio que está en la misma calle que baja de la Danubio).
La Pastelería Banette está en la segunda Avenida, entre 3ra y 4ta Transversal de Los Palos Grandes.
La Danubio está en varias partes: Las que más visito están en la calle Guaicaipuro de Chacao, al lado del Centro Comercial Santa Rosa de Lima, y en el Centro Comercial Express de Macaracuay.
Mientras tanto, tengan todos mis amigos y quienes leen este blog, un muy Feliz Día de Reyes.

El año pasado caminé todo el Puente de Occidente, sobre el río Cauca, en Colombia. Algo que nunca imaginé que haría, pero que fue muy emocionante. Gracias a Proexport.
El año pasado llegué a uno de los puntos más altos de Argentina. Sin duda, uno de los lugares más bellos que existen en el mundo: Colomé, en Salta. Gracias a Wines of Argentina.
El año pasado tuve la inmensa suerte de llegar a París, poder hacer la cola, entrar en Pierre Hermé y probar varios de sus riquísimos postres. Gracias a Nokia.
El año pasado visité Londres. Estuve en uno de los mercados más antiguos de Europa, el Borrough Market, donde probé una gran variedad de aceitunas y visité la tienda de quesos más grandes que he visto en mi vida. Gracias a Nokia.
Nunca imaginé que visitaría todos esos lugares maravillosos en el 2008. Nokia, Wines of Argentina y Proexport patrocinaron esos viajes. Este año empieza y me pregunto si viajaré a algún país del mundo. No lo se. Pero si tuviera una varita mágica para complacer mis deseos para MilSabores en el 2009 yo...
Visitaría los mejores restaurantes del mundo. Los doce mejores restaurantes del mundo, según S. Pellegrino, incluyen los siguientes países: España, Reino Unido, Francia, Estados Unidos, Australia, Dinamarca, Italia.
En cada una de las ciudades visitaría no solo el restaurante, entrevistaría a sus chefs y curucutearía su mercado más importante.
Iría al Japón y visitaría los mejores seis restaurantes en Tokio, según la Guía Michellin. Me encantaría incluir en el recorrido el restaurante de la española Carme Ruscalleda. Y llevar conmigo al amigo Takeshi Nagahama, para que me ayude en las traducciones.
Me pasaría veinte días gastronómicos en Paris. Veinte días, solamente en Paris. (Hay que regresar a casa algún día) Recorriendo no solo los mejores restaurantes identificados por la Guía Michelín (uno por día sería ideal), también iría a todos los lugares que me recomendó Rosa Jackson, de Edible Paris. La lista incluye pastelerías, mercados al aire libre y mercados cerrados, tienditas de especialidades, chocolaterías, queseras, etc., etc. El itinerario también incluye las mejores bodegas de Francia.
Visitaría los mejores restaurantes de la ciudad de Nueva York. Son muchos, pero me gustaría guiarme por los recomendados de la Guía Zagat o por Frank Bruni, de The New York Times. Por supuesto, le pediría opiniones a Victoria Medialdea. Ella vive En Nueva York, y se que también me recomendaría lugares muy buenos, no muy famosos y no muy caros.
En Nueva York me quedaría estudiando sobre el vino hasta llegar a convertirme en uno de los poquísimos Master of Wines que existen en el mundo. Reconocería todos y cada uno de los vinos que me fuera posible probar. ¿Se imaginan?
Visitaría los mejores mercados de granjeros (farmer's markets) del mundo. Dicen que los hay fabulosos en los Estados Unidos, en el Reino Unido y en Australia. De ellos me traería un poquito de cada especie rara, y de cada ají que encontrara.
Sin duda alguna, mi lista incluye un montón de días en México. No solo iría a los restaurantes más famosos, sino que también andaría de mercado en mercado y de tarantín en tarantín. Yo se que disfrutaría muchísimo investigando sobre los diferentes platos y los ingredientes que los componen. Comería de todo un poco y creo que aprendería de una buena vez a comer picantes de verdad verdad.
A Colombia regresaría y le pediría a Carlos Yanguas, a Leonor Espinoza y a Catalina Velez que me enseñaran a preparar un poco de los platos que han conocido en cada región de ese hermoso país. Por supuesto, pasaría todos los días que fueran necesarios para ver los videos y las fotos de sus investigaciones.
Me quedaría en varias bodegas de vinos en Argentina, aprendiendo en vivo sobre los procesos de producción de los diferentes vinos. Sobre carnes y embutidos, y también sobre la elaboración de pasticas dulces. ¡Son divinas! Algo parecido haría en Chile. Aunque en Chile investigaría también sobre la producción de frutas como las manzanas.
Visitaría muchísimas ferias gastronómicas alrededor del mundo. Las del vino, las del chocolate, las de los alimentos. Hablaría con todo el mundo, para escribir un poquito de cada uno de ellos.
Aprendería algo de fotografía, algo de diseño gráfico, mucho de francés y de italiano relacionado con la gastronomía.
Y me quedaría un montón de meses recorriendo Perú. Cada uno de sus rincones, comería en todos sus restaurantes y haría pasantías en cada uno de ellos. Saldría a pescar con ellos, aprendería a tratar el pesacdo como ellos lo saben hacer y me engancharía con uno de los grupos musicales para contagiarme con sus ritmos.
Viajes a la India, China, Thailandia, al Africa, a Canadá. Dubai, por supuesto también está entre los puntos que me encantaría tocar.
Estos son solo deseos extravagantes en una tarde a principios de enero.
Hay un tema rondando los periódicos, la web, los blogs, facebook. Es el que tocó Frank Bruni el 2 de enero en su nota Wishes for a New Year en su blog Diner's Journal de The New York Times. Bruni dice que al finalizar el año muchos de nosotros hacemos un recuento del pasado y al comenzar el año siguiente vemos hacia adelante. Generalmente nos enfocamos en lo que queremos.
Bruni se adelanta y se pregunta qué le gustaría ver menos y qué le gustaría ver más en los restaurantes. Obviamente, su nota se refiere a los restaurantes en la ciudad de Nueva York. Y se me ocurrió hacer la misma pregunta, ubicándola en Venezuela o alrededor del mundo.
¿Qué quieres encontrar en un restaurante cuando lo visites este año?
Feliz año a todos nuestros amigos.
Que este año les traiga todo lo bueno que ustedes quieren.
Recibimos el 2009 con los pies en el mar, con buenos amigos, tomando y comiendo rico.
Hoy ya estamos de regreso en casa, descansando y haciendo planes interesantes para este nuevo año.
"Bonne Anne!" en francés, porque hemos decido que este año hay que producir muchísimo dinero para poder recibir el 2010 en la ciudad de Paris. Que no se nos olvide qué es lo que queremos.
Los quiero mucho a todos. Y les deseo mucha felicidad.
Siempre habrá un momento muy especial, una ocasión por la cual celebrar, una fecha para darse un buen gusto con un plato espectacular y brindar con la bebida que más nos gusta.
La información está dirigida a profesionales de la cocina que estén interesados en aprender técnicas para trabajar con el foie gras en sus restaurantes. No puedo ocultar que me encantaría asistir como periodista para observar una gran cantidad de cosas que me causan gran curiosidad. El mensaje llegó a mi correo electrónico y agradezco infinitamente a Gustavo Voces, un colega europeo, que me lo hizo llegar. Por él me he enterado que existe en Francia la Escuela de Foie Gras y que este próximo año dictará su curso en español. Estamos a tiempo para inscribirnos.
De las cosas más importantes que he leido en el mensaje comparto algunas:
Es una Escuela para los apasionados del Foie Gras, que comparten durante dos jornadas todos los secretos del emblemático producto.
Sus stages ofrecen el más alto nivel educativo a un número limitado de participantes.
Por primera vez, en 2009, las sesiones de formación se impartirán en el idioma castellano.
Rougié es una empresa líder en Francia -y en el extranjero- especializada en el suministro de Foie Gras destinado a los profesionales de la restauración.
Aseguran que "su propósito no es fruto de la casualidad sino del trabajo de equipos con un alto conocimiento y savoir-faire, que se traduce en productos innovadores, adaptados a los tiempos modernos de la cocina gastronómica con una calidad de reconocido prestigio internacional".
Enfatizan en que renombrados chefs trabajan con los foies gras de Rougié y constituyen una referencia para la marca en todos los segmentos de la restauración francesa y suponen un estandarte para su exportación.
En un mundo complejo y bullicioso la búsqueda de la perfección resulta una constante. Para satisfacer este afán, la curiosidad y la formación son los motores que nos permiten soñar despiertos.
La formación: Es una progresión en busca de la perfección.
El Foie Gras es un emblema dentro de la gastronomía francesa y ninguna otra institución está consagrada a la potenciación de tal fin. Ante esta carencia, Rougié decidió subsanarlo con la creación de la Escuela de Foie Gras Rougié.
"Esta Escuela con sede en Pau, asentada en el centro de operaciones de nuestra matriz Euralis Gastronomie con instalaciones ultramodernas, equipamiento suministrado por la empresa Bonnet y sus formadores de renombre mundial, conforman el súmmum de condicionantes en términos de técnica y de capacidad de actuación".
La Escuela: una referencia
Abierta en 2008, la Escuela de Foie Gras Rougié es una referencia ineludible en materia de conocimiento y valoración del noble producto que es el Foie Gras.
La Concepción. La puesta a punto de la planificación de inaugurar el laboratorio se realizó con la participación de un gran profesional de gran prestigio mundial en el mundo de la cocina: Jean-Luc Danjou.
Este hombre de 55 años ha desempeñado una gran labor profesional dentro de la docencia. Trabaja actualmente en uno de los hoteles de enseñanza más importantes de Francia, en Toulouse, con alrededor de 900 alumnos. Domina el ámbito pedagógico en la formación tanto de jóvenes como de adultos. Fue distinguido en 1986 con la Medalla del Trabajo de Francia y posteriormente ha participado junto a los grandes de la cocina en numerosos concursos, así como ha formado parte de los jurados de diferentes organizaciones (Bocuse d’or, MOF, etc.).
Su dominio de la técnica le permite ser reconocido en Francia como un profesional serio y de alto nivel.
Los stages -o cursos-
Se desarrollan durante dos días. Jean-Luc Danjou se encarga de la formación e invita a un gran chef, en la segunda jornada, con el fin de compartir con los alumnos la creatividad alrededor del Foie Gras. Entre otros grandes chefs, han impartido lecciones diversos ganadores del Bocuse d’Or tales como Francois Admski, Michel Roth, Serge Viera y Régis Marcon.
En 2009, Rougié impartirá, por primera vez desde su fundación, sus sesiones de formación en castellano, en una oportunidad única para que cocineros y alumnos españoles descubran todos los secretos del Foie de Rougié.
Sabores:
Para visitar la página de Rougié en francés puedes hacer click aqui, mientras que para visitar la página en español puedes hacer click aqui.
Muchos años han pasado después de aquella tendencia en la que desayunar en el Hotel Tamanaco Inter Continental el 25 de Diciembre o el primero de Enero era obligatorio para quienes les gustaba ver y dejarse ver, para los que querían estar en todo. Era al final de la década de los setenta y a principios de los ochenta, cuando también era famosa la presencia de la Billo's Caracas Boys animando las cenas de Noche Buena en el Caracas Country Club.
El chef José Luis Alvarez probablemente no había nacido en aquella época, pero ahora está al frente de los fogones del restaurante Le Gourmet. El joven brinda su apoyo durante esta etapa de transición entre la partida del chef Tomás Fernández y la llegada de un prestigioso chef que vendrá especialmente desde Europa a encargarse, a partir de los últimos días de Enero o a principios del mes de Febrero.
Tomás Fernández estuvo en Le Gourmet desde que el prestigioso restaurante reabrió sus puertas hace dos años. Anteriormente, el restaurante estuvo un tiempo cerrado después de haber vivido grandes momentos de gloria y admiración bajo la dirección de prestigiosos chefs como fueron Laurent Kerr y Alexander Hunger. Todo parece indicar que sus cubiertos de Christofle, sus lujosas vajillas, sus memorables platos y su atención de primera perdurarán en el tiempo como símbolo de eterna categoría.
¿Cuál será el nombre del chef que viene a encargarse del Restaurante Le Gourmet? María Isabel Willson, Gerente General del restaurante, no soltó prenda al responder, aunque dejó entrever que es un francés. "Guardaremos la información para cuando ya el chef esté aqui. Mientras tanto, José Luis Alvarez, distinguido discípulo de Armando Scannone, está apoyándonos con el equipo. El conoce muy bien la cocina ya que ha trabajado en la realización de múltiples eventos importantes que hemos celebrado". Efectivamente, Alvarez dirigió la cena del 24 de Diciembre recibiendo muchos halágos y no ha parado desde entonces. Le Gourmet continúa con su carta, aunque cerrará entre el primero y el 15 de Enero.
Para disfrutar de la memorable cena de fin de año en Le Gourmet debes escribir un mensaje a reservaciones@legourmet-tamanaco.com o comunicarte por los teléfonos 909.72.20 y 909.72.21.
¡Feliz Año!
Visiten esta página: Chestnuts on Line
Carola Gigante estudió conmigo en la Universidad Católica. Nos graduamos juntas hace bastantes años y no nos hemos vuelto a ver. Nos encontramos nuevamente en Facebook y hemos conversado varias veces. Ella vive en Nueva York con su esposo, sus tres bonitos hijos y su perrito. Me encanta ver los videos que ella hace con todos ellos.
Un día Carola me contó que había salido a cenar con su esposo en un restaurante muy bueno. Entre las cosas que se comió hubo algo muy especial: una sopa o crema de castañas. Carola me preguntó si yo tenía una buena receta para hacerla. Inmediatamente recordé la crema que Gaby Machado nos ofreció en un almuerzo en su casa hace pocos meses y ahora prepara para sus clientes en Atar Creaciones Culinarias, en la Cuadra Gastronómica. Esa estuvo buenísima, tenía en el centro un poquito de foie gras. Le conté todo eso a Carola y tuve que decirle que en realidad no tenía ninguna receta que hubiera probado con castañas.
Siempre recuerdo con nostalgia los cucuruchos que venden en el invierno en las calles en las ciudades europeas llenos de castañas tostadas y que además de ser muy ricas, sirven para calentar las manos y el espíritu.
Días más tardes Carola me envió una receta. La sopa de castañas según Mark Bittman, autor de la columna The Minimalist, en The New York Times. La guardé pensando que algún día la prepararía. Ayer le tocó el turno a la crema de castañas. Sustituímos el consomé de pollo por uno que teníamos en la nevera que había sobrado de las gallinas para las hallacas. Hervimos las castañas en agua, sin tostarlas, les quitamos las conchas y la piel una por una, las pusimos dentro del caldo y las trituramos. La receta de Bittman dice que pueden ser castañas tostadas de las que vienen ya empacadas. Imaginamos que debe ser más fácil usarlas asi. El experto también dice que se frían en un poquito de mantequilla algo de celeri y cebolla y luego se pongan con las castañas a hervir en el consomé de pollo. Sugiere que se le ponga, al servirla, unos trocitos de vegetales y tocineta previamente cocinados en mantequilla. Nosotros le pusimos un poquito de crema de leche, sal, pimienta y unos champiñones frescos.
Hoy para contarles que la crema de castañas nos quedó riquísima ayer, comencé a buscar información en la web. Para mi gran sorpresa descubro que las castañas son diferentes al resto de los frutos secos. Generalmente son ricos en grasas y tienen alto contenido calórico. Las castañas son perfectas para las personas que toman en cuenta las cualidades nutritivas de los ingredientes. Tienen poca grasa y tienen bajo contenido calórico. Otro dato sorpresivo: las castañas no deben guardarse en nevera. Algo que deberíamos decirle todos a los importadores y proveedores en Venezuela. Las podemos comprar en buenas fruterías como Santa Barbara en Las Mercedes, la de Terrazas del Club Hípico en Brizas del Prado, y en general, en los grandes supermercados.
También me he enterado que en Estados Unidos pocos adultos comieron castañas cuando estaban pequeños. Hubo una plaga devastadora que atacó las plantas y hace pocos años que -después de varias investigaciones universitarias- se comenzaron nuevamente a cultivar.
Gracias a Carola, mi compañera de la universidad hace tantos años, pude descubrir todas estas cosas de un fruto tan noble como es la castaña.
Sabores
Para visitar una de las páginas web más interesantes con información sobre las castañas, Chestnuts on Line, puedes hacer click aqui.
La receta de Mark Bittman no lleva crema de leche, es más, el autor dice que la crema solo mata a la sopa. Puedes ver la receta haciendo click aqui.
En Noche Buena estuvimos con los primos de Vicente. Fue una fiesta bien bonita. Entre todos se pusieron de acuerdo para llevar algunos de los platos típicos de estas festividades y así cenamos todos en familia con hallacas, jamón planchado, ensalada de gallina, pernil, ensalada de repollo, tortas de navidad, de zanahorias, de chocolate. Vicente preparó un buen coctel de champaña. Estuvimos al final de una calle ciega rodeada de casas encima de las montañas. A la izquierda fuegos artificiales. A la derecha fuegos artificiales. En esta casa: trabucos, cohetes y cañonazos. Varias veces nos levantamos todos para salir a la calle a ver el espectáculo en el cielo.
Quise tomar fotos, pero dejé la cámara en mi casa. Me dió mucha rabia no tenerla cuando vi que mi sobrina arregló una mesita plegable debajo del árbol de navidad, le puso un mantelito lindo, un plato con galletas Reinita, una copa llena de leche y un letrerito que decía "Santa Claus". Al lado, abajo, en el piso, también debajo del árbol, un plato hondo lleno de agua, unas zanahorias, unos tallos de celeri y un letrerito que decía "Renos de Santa". En el salón de al lado conversábamos al final los adultos al calor de una chimenea que consumió muchísima leña. Fue una noche muy bonita. Una Noche Buena.
Es muy pronto para hacer un inventario completo de todo lo que me trajo Santa. Mi lista de pedidos fue realmente corta. No tuve tiempo ni para hacer la carta este año. Sin embargo, una de las cosas que más me gustó fue mi sorpresivo desayuno del 25 a las 11:00 de la mañana en la cama. Nos habíamos acostado a las 5:00 de la madrugada y, sin duda alguna, fue el día del año que nos despertamos más tarde.
Cuando menos me lo imaginaba se presentó mi esposo con una bandeja, unas flores, un plato con dos tostadas bañadas con escargots en crema con un punto de anís, y una copa con cava Codorniu.
Al otro lado de la ciudad "mi nieto" Eduardo, hijo de mi hermana Valentina. Todavía no me cree que Santa se equivocó de casa. Entre el perolero que le trajo, se colió un Wii Fit que debía llegar aqui. Se hará de noche y se quedará dormido. Entrará Santa nuevamente y me lo traerá a mi para ver si rebajo todo lo que me he comido este año.
¡Felices Fiestas!
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