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Cuando hay insumos, falta personal. Si se cuenta con médicos y especialistas, es probable que los equipos estén dañados o presenten fallas. La premisa se cumple al menos en los servicios de laboratorio, diagnóstico y rayos equis de 10 hospitales caraqueños.
Además de soportar largas colas para practicarse las pruebas, en algunos casos, los pacientes deben esperar algunas horas, tal como ocurre en el hospital Domingo Luciani de El Llanito, donde se realizan entre 80 y 100 exámenes de sangre diarios en el laboratorio de la emergencia y en el central se atienden 150 pacientes.
En el Pérez Carreño, el único tomógrafo que hay tuvo dañada la fuente de poder durante 3 meses, lo repararon y ahora le falla el resonador. Además requieren bioanalistas y radiólogos.
El panorama del hospital Vargas también resulta lamentable. El equipo de resonancia magnética llegó hace 10 años y nunca funcionó. El tomógrafo computarizado presenta deficiencias porque no tiene mantenimiento y no hay deshumidificadores. El equipo de ultrasonido tiene los traductores dañados, el aparato de telecomando digital (para pruebas de vías digestivas y urinarias) no funciona.
Según un informe realizado por Heberto Reyes, jefe del Servicio de Radiología y Diagnóstico por Imágenes, el aire acondicionado es insuficiente para la protección de todos los equipos. Además requieren un físico médico que se encargue de los controles de calidad.
Los pacientes que acuden al laboratorio del Periférico de Coche sólo pueden examinarse la sangre y la orina. No hay tomógrafo y los rayos equis funcionan de manera intermitente. Esta condición causa retrasos en la emergencia pues llegan muchas personas con traumatismos y requieren este tipo de pruebas.
Hacia el oeste En la maternidad Concepción Palacios trabaja sólo un médico en el Servicio de Radiología y Ultrasonido y se necesitan por lo menos 5 galenos. En el hospital de El Algodonal, el tomógrafo de la unidad torácica se averió hace un mes, tampoco hay material para biopsias ni pantallas para revisar las radiografías. Carecen de reactivos para exámenes hormonales.
En el hospital José Gregorio Hernández de Catia, los médicos estiman que el servicio de diagnóstico funciona como en una medicatura. En febrero pasado recibieron equipos, pero no se han puesto en funcionamiento, ya que la unidad de rayos equis está cerrada por las remodelaciones.
En el Hospital Universitario de Caracas cuentan con un resonador magnético de última generación. Sin embargo, la alta demanda de personas de todas partes del país causa demoras en la prestación del servicio.
El laboratorio del Instituto Oncológico Luis Razzetti cuenta con insumos. Sin embargo, desde hace una semana falta un reactivo que se utiliza para la detección de tumores.
La mayoría de los insumos son importados y los médicos atribuyen los retrasos a las aprobaciones burocráticas de divisas y aduanas.
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| Fecha publicada: 07/11/2008 Fuente: El Universal Tema: salud
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