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| El panorama no puede ser más sombrío para Venezuela: inflación superior al 30% con recesión, el petróleo en caída libre, una moneda sobrevalorada y serio déficit en la balanza de pagos. El dinero escasea. La desolación que se ve en el vestíbulo del Hotel Meliá Caracas no tiene nada que ver con el ambiente bullicioso que se veía hace unos meses. Prácticamente han desaparecido los rusos, iraníes, libios, los vendedores de armas y los aventureros de toda ralea que llegaban en busca de jugosos contratos. El gobierno ya no paga el 40% de las habitaciones del Meliá, lo que provocó despidos de personal. Otra evidencia de que las arcas están vacías es el desespero de contratistas y suministradores de bienes y servicios de ministerios y empresas del Estado, por el atraso de más de ocho meses en el pago. Agobiado por el brusco descenso en el precio del crudo (apenas supera los 35 dólares por barril, 100 dólares menos que en julio de 2008), Chávez enfrenta dificultades fiscales para pagar miles de millones de dólares por la nacionalización de empresas extranjeras como Cemex y SIDOR. Chávez anunció en agosto la nacionalización del Banco de Venezuela, en manos del español Grupo Santander; a pesar de que dijo que la negociación sería rápida no la pudo concretar por carecer de fondos para la operación. Inflación y escasez Una gestión gubernamental marcada por ataques a la empresa privada, expropiaciones, invasiones de fincas, confiscaciones de tierras y empresas, corrupción e ineficiencia, promovió el desmantelamiento de gran parte del sector productivo. La degradación no se limita a PDVSA o a la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), también carcome a la empresa privada por la política laboral del Gobierno, caos en los puertos; exigencias y limitaciones de la Comisión de Divisas (CADIVI), controles exacerbados que se extienden a fijar precios por debajo de costos y determinan qué producir y a quién vender. A esto se suma la constante amenaza de expropiación y confiscación. Robert Bottome, editor de 'Ven.Economía' señala que 'el resultado de este cerco antiempresarial es inflación, escasez de productos básicos con desabastecimiento estructural, desempleo y más pobreza'. Al llegar Chávez al poder había 11.117 industrias; ahora sólo quedan 7.102. REGRESAR |
| Fecha publicada: 16/02/2009 Fuente: Reporte Tema: gobierno
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