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Dejar atrás el partido contra Argentina y vencer a Colombia es la única alternativa de la selección nacional en la eliminatoria a Suráfrica.
No hay tiempo para entregarse al despecho tras el revés del 4-0 sufrido en el estadio Monumental de Buenos Aires frente a la albiceleste de Diego Armando Maradona. Pasar la página y vencer a Colombia en Puerto Ordaz es la vía obligatoria. La brecha con respecto a Uruguay, dueño del quinto puesto de la clasificación de la Confederación Suramericana de Fútbol -lugar de acceso al repechaje-, aumentó a 6 puntos el fin de semana, situación que acabó con el pequeño margen de error que le quedaba a la selección nacional.
Perder o empatar en Cachamay sería el final del sueño.
Capacidad de reacción César Farías declaraba, a su llegada a Puerto Ordaz, que Venezuela prepara el partido 'sabiendo que va a ser un duelo muy cerrado, pero que tenemos la necesidad de los 3 puntos'.
El técnico anunció que confiará en la base del equipo que venció 3-1 a Ecuador el año pasado en la eliminatoria, viviendo, además, circunstancias muy similares. En aquel momento, la vinotinto venía de caer ante otro gigante, Brasil, con marcador de 4-0, pero el panorama era, incluso, más oscuro. La goleada ante la canarinha se dio en casa en medio de un durísimo ambiente en Pueblo Nuevo y se pedía la cabeza del entrenador.
Venezuela dejará de lado el cambio de esquema utilizado ante los argentinos y alinearía con su 4-4-2 habitual. Esto tiene dos lecturas: se tiene claro que no es momento de pruebas y se busca mayor ofensiva con la presencia de dos atacantes puros.
Las dudas pasan por la zaga ante la baja de Gabriel Cichero, suspendido por acumulación de tarjetas amarillas, al igual que Jorge 'Zurdo' Rojas.
Rezando por Rey ¿Y qué pasa en la defensa? Pues que la presencia de Rey es la gran preocupación.
Estuvo ausente contra Argentina, ya que no pudo recuperarse a tiempo de su lesión muscular, y su vuelta es asunto de estado. Si bien el juvenil José Manuel Velásquez no se vio mal contra la albiceleste pese a la goleada, la baja de Cichero, su compañero en el centro de la defensa el sábado, exige ponerse de rodillas para rezar por Rey.
Colombia es un rival peligroso, mucho más con la motivación de su victoria de 2-0 ante Bolivia, así que tener a un tipo como Rey, una voz de mando en la última línea, sería un alivio en un partido en el que fallar está prohibido. No hay otro objetivo que repetir lo hecho ante Ecuador. REGRESAR |
| Fecha publicada: 31/03/2009 Fuente: El Universal Tema: deportes
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