El Circuito Judicial Penal del estado Miranda condenó a 30 años de prisión a 13 de los 14 involucrados en el secuestro y asesinato de los hermanos Faddoul Diab y Miguel Rivas, conductor de la familia.
Después de tres años de postergaciones, la audiencia final se realizó en el Tribunal Cuarto de Control de Ocumare del Tuy. Los acusados fueron sentenciados por los cargos: secuestro y muerte en cautiverio, suministro de sustancias tóxicas a adolescentes y asociación para delinquir.
Las investigaciones determinaron que en este caso estaban involucrados funcionarios, activos y retirados, de la Policía Metropolitana, que en complicidad con sujetos civiles planearon el plagio y posterior asesinato.
Entre los agentes de la PM implicados están Jean Carlos Rodríguez, Carlos Talavera y Maikel Monsalve. En principio la Fiscalía detuvo a 22 sospechosos, pero sólo 18 fueron acusados y 2 de ellos admitieron su participación en el crimen, Adrián Macías Laya y Luvis Márquez, quienes recibieron en ese momento una condena de 2 años por la confesión.
En la audiencia estuvo presente el padre de las víctimas, Hanna Faddoul, quien solicitó la detención y procesamiento de los implicados que se dieron a la fuga, entre ellos Gabriel Pañaloza, apodado 'el Bemba'; Ramón Arteaga, alias 'Mapanare', y 'Jairo el Colombiano', que ordenó las muertes.
En la mañana del 23 de febrero de 2006 fueron secuestrados John, Kevin y Jasón Faddoul, de 17, 13 y 12 años de edad, respectivamente, y su chofer, Miguel Rivas, de 30 años, a la salida de la urbanización Terrazas de Bella Vista, en Vista Alegre.
Se dirigían al colegio Nuestra Señora del Valle, donde cursaban estudios. Fueron abordados por un supuesto grupo de funcionarios de la PM, que tenía instalada una alcabala en una de las calles de la zona.
Los secuestradores pidieron una gran suma de dinero, en dólares, como rescate para liberar a los jóvenes; sin embargo, la familia no pudo cubrir la solicitud y el 4 de abril de ese mismo año hallaron los cadáveres de los cuatro secuestrados en el sector El Lechosal, cerca de unas torres de alumbrado, en San Francisco de Yare, estado Miranda. Los cuerpos presentaron disparos en la cabeza y en la nuca. Se calculó que los cuerpos tenían una data de muerte de 48 a 72 horas.
El padre de los jóvenes es un empresario libanés nacionalizado canadiense, del sector del calzado, que vive en Venezuela desde hace más de dos décadas.
Los secuestradores habían pedido a la familia 10 millardos de bolívares para devolver a los jóvenes. Luego redujeron la cantidad a 4 millardos. Se determinó que hicieron contacto desde Maracaibo, según registro de llamadas telefónicas.
Un caso que sacudió al país. El caso de los Faddoul sacudió la opinión pública desde el mismo momento en que ocurrió el secuestro. Hubo varias movilizaciones de sus compañeros de estudios, entre ellas una del 25 de marzo, cuando se hizo una cadena pidiendo su liberación.
La noticia de los asesinatos golpeó la credibilidad del Gobierno en materia de políticas de seguridad, encabezadas por el entonces ministro del Interior, Jesse Chacón. REGRESAR |