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Dice que un día entendió, ya para siempre y como si de una revelación se tratara, cuál era el problema de la lucha comunitaria en Venezuela: los líderes, para mantenerse en la palestra, se cambiaban de camisa cada vez que cambiaba el gobierno.
Por eso el ciudadano común ve de reojo a todos estos llamados líderes comunitarios y no participa, pues la participación en este país siempre termina tiñéndose de colores políticos.
Hace ya doce años que William Requejo, director de Unión Vecinal para la Participación Ciudadana, dedica sus mejores esfuerzos a fomentar la participación libre de militancia política entre comunidades, a abrir espacios para que ésta se abra camino, a educar a la gente para que conozca los mecanismos gracias a los cuales puede involucrarse en las luchas comunitarias.
Ahora mismo, la organización que dirige está elaborando un informe sobre la gestión del alcalde de Libertador, Jorge Rodríguez, pues cree que uno de los deberes de cada quien como ciudadano es evaluar a sus gobernantes, exigirles.
-¿Y cómo evalúa esta gestión municipal?
-Siento que Jorge Rodríguez está más interesado en el activismo político que en cumplir con el cargo para el que fue electo. Es inconcebible que la máxima autoridad de un municipio tan gigantesco y con tantos problemas tenga además un cargo directivo en un partido político. Y eso lo paga la ciudad.
-¿Cómo?
-Con el deterioro progresivo de los servicios públicos, el problema más grave del municipio. Después de la inseguridad, claro, que es un problema nacional.
-¿Por ejemplo?
-Mira las calles Argentina y Colombia, en el casco central de Catia, llenas de huecos y botes de agua. Estamos cansados de hacer solicitudes y nadie nos atiende... no es sólo Rodríguez: todo su tren ejecutivo está pendiente de la política antes que de cualquier otra cosa. Anda aquí al lado, al registro municipal de Pérez Bonalde, la antigua jefatura, a ver si consigues alguien que te atienda. No son funcionarios públicos porque no atienden al público: son militantes políticos. Con una sola pierna la ciudad no va a caminar.
-Pero existe el plan de la Caracas socialista, que...
-No, no, no, eso es absurdo. Cómo me van a hablar a mí de socialismo, de cambiar el régimen de producción, cuando ni siquiera son capaces de arreglar una calle en pleno casco central del oeste, cuando han convertido pedazos de la avenida Sucre ¡la avenida Sucre, chico! en un camino de tierra porque Bernal le quitó las aceras y ahora este otro no continuó el proyecto.
-Le decía que en el marco del plan que bautizó como Caracas Socialista se han llevado a cabo acciones puntuales: recuperación de El Calvario, mejoramiento de algunos bloques en zonas populares, reubicación de buhoneros...
-Se han hecho cosas puntuales, sí, pero para la cantidad de recursos que se ha recibido del gobierno central, los resultados son malos. Y de los buhoneros no me hablen: los sacaron del bulevar, está bien y se agradece, pero ahora están por todos lados: en cualquier lugar del casco central de Catia que no sea el bulevar te vas a topar con ellos. En El Cementerio vuelven a las calles, y lo mismo en el centro.
-¿Cómo ve el servicio de recolección de basura?
-Unos días funciona, otros no, igual de ineficiente que siempre.
-¿Y si tuviera que hacer una comparación entre la gestión de Bernal y la actual?
-Hay quienes dicen que al lado de Rodríguez, Bernal es un tremendo estadista. Yo no voy tan allá, sólo digo que esto es más de lo mismo, es la perpetuación de la incompetencia.
-¿Es el municipio Libertador ingobernable?
-Estoy claro en que es demasiado grande, pero no me queda tan claro si funcionará mejor al dividirse. Yo creo que habría que activar las juntas parroquiales, revivir los gobiernos parroquiales, pero ni nosotros les exigimos como ciudadanos ni a los políticos les interesa darles poder, porque para ceder poder de verdad, hay que tener profundas convicciones democráticas.
-¿Algún día habrá en Libertador un alcalde que merezca otra cosa que críticas?
-Tendremos mejores alcaldes en la medida en que la gente participe. Ahora mismo es difícil, porque desde el gobierno se quieren limitar los espacios de participación al activismo político. Vencer ese estigma es nuesro reto, lograr que cada uno de nosotros sea más ciudadano que habitante. Lo decía Bolívar: 'Prefiero el título de ciudadano al de Libertador'. REGRESAR |
| Fecha publicada: 28/06/2009 Fuente: El Universal Tema: gobierno
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