| Hay novedades en el mercado interno de los hidrocarburos como el retroceso de la demanda de gasolina, que durante muchos años estuvo subiendo, y para el 2008 registraba un nivel de consumo de 55 millones de litros y actualmente la demanda ha bajado a unos 51 millones de litros. No es por la caída de las ventas de vehículos, sino que no obstante los bajos precios, los usuarios tienen menos dinero, aunque hay un parque de 5.6 millones de vehículos. Los usuarios están reduciendo los viajes largos de placer los fines de semana o los 'puentes', porque la inflación los espera en las carreteras: restaurantes, posadas, gastos imprevistos y generales. Aunque las instrucciones de las ensambladoras recomiendan utilizar gasolina de 91 octanos que cuesta 70 bolívares el litro, la mayoría se ha ido movilizando discretamente hacia la más cara de 95 octanos que cuesta 97 bolívares. Esa diferencia tan pequeña de precios en relación a la más cara, es la que está conduciendo a la perturbación del mercado. El presidente de Fenegas, Giuseppe Gherardi explicó que las gasolineras están hechas para lmacenar más cantidad de combustible de 91 octanos que de 95 octanos, debido a que en cada estación de servicio hay como mínimo tres tanques de almacenamiento, de los cuales 2 son de 91 octanos y 1 de 95 octanos. 95 octanos Precisó que al consumirse más la gasolina de 95 se genera un problema operativo, pues en muchos casos se agota la gasolina de alto octanaje (95 octanos) y se generan fallas de suministro, mientras que al mismo tiempo el combustible de (91 octanos) registra menos demanda y exceso de inventarios. Sobre este punto, manifestó el titular de Fenegas, para equilibrar este problema que conlleva a problemas operativos, es necesario efectuar un incremento del precio de la gasolina de 95 octanos, que permita equiparar las ventas de combustible de 91 octanos con las de 95. En el fondo sería sincerar los precios para que los operadores de las estaciones de servicios pueda hacerle frente a los altos costos operativos, que arrastra la inflación y los aumentos de salarios. En la actualidad los detallistas gasolineras reciben 29 bolívares por litro vendido y el transporte de gándolas unos 12 bolivares por litro-kilometro ponderado entre rutas largas y rutas cortas. Este mecanismo es tedioso, poco practico y no equilibrado, mantiene en vilo a las estaciones de servicio, transportistas y relacionados. Las fuentes consultadas en otros niveles de mercado y de negocios relacionados como de venta de vehículos, cauchos, piezas de repuesto, hablan de incrementar el precio. Algunos llegan a referirse al precio de exportación (a como lo vende Pdvsa en los puertos de exportación) . El Ministerio de Energía y Petróleo señala siempre a la hora de negociar con las estaciones de servicios y los transportistas que a Pdvsa le cuesta 300 bolívares fabricar un litro de gasolina y eso incluye el costo del barril a boca de pozo, transporte, refinación y llevarlo hasta las rejas de la planta. n precio razonable para no perder sería vender la de 95 octanos a 300 bolivares y la de 91 octanos a 150 bolívares por litro. demás del bajo precio de la venta de la gasolina, el combustible tiene la adversidad del contrabando que generaliza por las fronteras de los Andes, Zulia y los buques que han llegado a cargar pequeños tanqueros, o buques pesqueros y la extraen por los puertos orientales. Otra pérdida En conjunto el contrabando de extracción se presume más de un 5% de la refinación (unos 20.000 barriles diarios) más de 3 millones de litros diarios. Otra pérdida se genera por los miles de barriles que se otorgan a los países signatarios del Proyecto Caribe, que a la mayoría le entregan grandes volúmenes de productos refinados, con los precios especiales del acuerdo. Es más deficitario el negocio porque se importan 100.000 barriles diarios de gasolina y de componentes, que Pdvsa paga a precios internacionales de mayorista. Por las fallas, incendios y accidentes que vienen arrastrando las refinerías, se han registrado en los últimos años 43 muertos, más de 140 heridos, incluidos los de este año. Aseguran que la industria petrolera nacional pierde unos 2.000 millones de dólares anuales en la comercialización de los combustibles del mercado interno. Hay otros organismos relacionados, que deben preocuparse del transito automotor y siempre están de espaldas a buscarle comodidad y eficiencia a los usuarios y pasajeros. Los países europeos fijan a la gasolina un impuesto mínimo de 84%. Gran Bretaña cobra 102% y Estados Unidos 29% y el resto de países le sacan dinero a la gasolina, aunque no sean productores de petróleo. Dos cifras determinantes. La primera revela que durante el período 2000-2004 las naciones pertenecientes al G7 (Estados Unidos, Canadá, Japón, Francia, Alemania, Italia y Gran Bretaña) obtuvieron un monto total de 1.600 millones de dólares provenientes del impuesto petrolero. En contraste los miembros de la OPEP tuvieron un ingreso de 1.300 millones de dólares por las ventas de esos volúmenes de petróleo. La OPEP buscó ese petróleo, lo extrajó y lo entregó a su destino por un volumen de dinero inferior. ✍ José Suárez Núñez Petrofinanzas REGRESAR |