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El discurso de que los ricos son malos y hay que eliminarlos ha calado en nuestra sociedad
Se renuevan las arremetidas gubernamentales contra el golf. El presidente de la República anunció, en tono de burla, que al tratarse de un deporte practicado por personas con privilegios económicos, se requiere execrarlo, usando para ello el mecanismo de la 'expropiación', o mejor dicho, hurto oficial, pues cuando no se paga la justa indemnización, sencillamente se roba. No basta con dejar de fomentarlo, hay que prohibirlo, pues el gobierno es el que decide qué deporte debemos practicar, qué educación debemos recibir y qué radio debemos escuchar.
Un castigo Como se aprecia, estas expropiaciones de campos de golf no tienen por fundamento real una obra social, pues para ello sobra tierras ociosas, sino simplemente un castigo para todo aquel que practique este deporte de elites. Eso es parte de la ideología socialista, tratar con odio y venganza a quienes por alguna razón han tenido éxito en sus vidas y han logrado obtener un nivel de vida y recreación próspero.
Resulta también paradójica la respuesta de quienes defendemos el derecho a esta actividad deportiva, pues pareciera que el único argumento disponible es que el golf también es practicado por jugadores que han salido de sectores populares a torneos internacionales. Es decir, sólo podría existir si los pobres fuesen quienes lo practican.
Pareciera sugerirse que sólo los pobres tienen derecho al deporte, los demás sólo podrán hacerlo cuando dejen de ser ricos. Sólo los deportes de fácil acceso tendrán la licencia gubernamental. Quedarán prohibidas las embarcaciones de los deportes náuticos, los vehículos de carrera y cualquier otra disciplina que requiera algo más que un guante y un bate.
Sin duda, el discurso de que los ricos son malos y hay que eliminarlos ha calado en nuestra sociedad, a pesar de que todo bolivariano haga lo imposible por tratar de serlo. Que tristeza que tengamos que soportar un gobierno que odia a un sector de la población y que sólo quiere empeorar las cosas, igualarnos hacia abajo.
Lo cierto es que al golf le sobran razones para mantenerse, pues se trata de una de las pocas disciplinas que puede practicarse hasta avanzada edad, por lo que en números, es el tercer deporte más practicado en el mundo. Además, el golf ha sido una fuente turística en muchos países, sobre todo los caribeños, donde se aprovecha la geografía para atraer golfistas de todas partes del mundo.
El crecimiento mundial del golf es evidente, al punto que está a un paso de regresar a los Juegos Olímpicos, lo que pudiera cristalizarse en el 2016. Otra muestra de que vamos en sentido contrario al desarrollo.
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| Fecha publicada: 19/08/2009 Fuente: El Universal Tema: deportes
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