| El drama de este hombre apostado frente a la sede de la Organización de Estados Americanos en Caracas, es una muestra de la ineficiencia que carcome al sistema de justicia venezolano. Su nombre es Franklin Brito, un docente del estado Bolívar que lleva seis años reclamando infructuosamente ante el Ministerio de Interior y Justicia, el Instituto Nacional de Tierras, el Tribunal Supremo de Justicia, la Vicepresidencia de la República, la Fiscalía, la Defensoría el Pueblo, etc, la devolución de un fundo de su propiedad que le fue arrebatado en 2003. Brito ha protagonizado en este tiempo tres huelgas de hambre, se cosió los labios y hasta se amputó un dedo de la mano como medida de protesta frente a la falta de justicia, esquiva para él y que todavía sigue esperando en las calles de Caracas. REGRESAR |