El rechazo hacia el dirigente político Leopoldo López ayer, en las instalaciones del internado judicial El Rodeo II, fue contundente por parte de los efectivos de la Guardia Nacional.
López acudió al recinto para solidarizarse con los 1.066 reos que allí conviven y que iniciaron una huelga de hambre, a las 6:00 de la tarde, para exigir 'la verdadera humanización carcelaria', aquella que ha sido anunciada en varias oportunidades por el ministro de Interior y Justicia, Tarek El Aissami. Los reos redactaron un pliego de peticiones que entregarán a la defensora del Pueblo, Gabriela Ramírez. A las afueras del penal, mientras un contingente de la GN los obligaba a desalojar , un grupo de mujeres manifestó que son víctimas de vejámenes por parte de los funcionarios al momento de ingresar a las visitas semanales.
Lusmila Sánchez, una de las visitantes, expresó que dotaron a los reos de azúcar, agua y caramelos para que la huelga de hambre se realice sin mayores contratiempos, pues esperan, de una vez por todas, que las autoridades del MIJ resuelvan los problemas que enfrenta el sistema penitenciario.
Esta es la quinta huelga que emprende la población carcelaria del país por las mismas causas: retardo procesal, requisas abusivas en contra de los familiares, hacinamiento, condiciones paupérrimas de las infraestructuras, destitución de autoridades y suspensión de visitas.
Para los reos, todo se traduce en una 'violación constante a los derechos humanos'.
Ante esto, el dirigente político Leopoldo López destacó que 'los más de 25 mil reclusos del país padecen por condiciones inhumanas, producto de la politización de la justicia. El 70% de los presos no ha sido procesado, no tienen sentencia firme, lo que hace que exista una injusticia directa hacia ellos. Aquí estamos en la lucha con los familiares y con la población penitenciaria. El Estado es cómplice del armamentismo en las cárceles y el pase de drogas. El MIJ que abra los ojos y que diga la verdad de lo que pasa en los penales de nuestro país'.
Desde marzo de 1999 hasta la fecha, según estadísticas extraoficiales, más de 3.600 homicidios se han contabilizado en las cárceles de Venezuela, y otros 11.500 reos han resultado heridos en ese mismo período.
Susana Romero, madre de un interno, explicó que tanta violencia se debe a 'la falta de planes educativos o labores sociales que permitan a los reclusos mejorar su calidad de vida. Mi hijo tiene 9 meses privado de libertad y hasta el momento no ha recibido sentencia. En los traslados lo golpean. Entonces nos preguntamos: ¿dónde está la humanización carcelaria? Aquí lo que hay es contaminación por todos lados'.
La población reclusa exige atención inmediata, pues algunos reos temen por sus vidas. REGRESAR |