Patria Para Todos celebra mañana 12 años de vida política.
Ayer comenzó el festejo con el bautizo de dos libros del periodista Alexis Rosas: PPT, partido indoblegable y 50 años de lucha revolucionaria, este último dedicado a Rafael Uzcátegui, y una ofrenda al Libertador en la plaza Bolívar, en Caracas.
Así que el ex guerrillero, ex militante del PCV a los 16 años y quien estuvo preso en 1961 y 1962 fue centro de las miradas, pero también de la polémica.
'La revolución no la liquida la crítica, sino la falta de ella', afirmó Uzcátegui, quien, si bien reconoce a Hugo Chávez y a Francisco Arias Cárdenas que el 4-F de 1992 hayan admitido la derrota militar porque después se convirtió en 'una oportunidad estratégica', no abandonó el carácter crítico: 'El discurso de Chávez en la ONU fue contradictorio, nada revolucionario. Afuera aboga por la apertura, por el diálogo, pero en Venezuela no se reúne con los partidos que lo respaldan. Oscuridad para la casa, luz para la calle'.
'Como en todo proceso, hay errores. Al escuchar al Presidente en la ONU pensé que no tiene relación con lo revolucionario. Aquí se liquida el debate y la crítica, y esas cosas hay que mantenerlas'.
Al secretario de organización de PPT le preocupó que el PSUV se haya erigido en 'forma hegemónica' e ignore al resto de los partidos políticos y organizaciones sociales de izquierda. Por eso le envió un mensaje: 'El socialismo se construye con muchas voces'.
'¿Somos aliados de qué cosa? Somos coautores; y si no es así, no los somos'. Espera que no sean calificados de opositores y dijo que el proceso político está en deuda con las víctimas de la guerrilla. 'A los revolucionarios no nos han dado la ley del punto final', dijo para referirse al hecho de que aún hay expedientes abiertos.
En su discurso reivindicó las luchas sociales: 'Este proceso no nació con Ezequiel Zamora. Este proceso no nació el 4-F. La historia transcurrió en jornadas. ¿Cómo olvidar a Pío Tamayo, a Gustavo Machado, quien a los 16 años se le colocó un grillo de 60 kilos; la huelga petrolera? ¿Cómo olvidar las luchas sindicales y de los partidos?'.
Antes, el poeta Tito Núñez, autor de los prólogos de los libros, señaló un requisito para instaurar un cambio social: 'O se rompen los esquemas o no hay revolución. ¿Acaso se ha acabado la explotación? ¿No existe una nueva burguesía? Es hora de un gran frente; que vengan nuevos líderes que hagan posible la locura revolucionaria'.
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