El final de la huelga de hambre es aún difuso. Pese a que uno de los objetivos (la liberación de Julio César Rivas) ya se cumplió, los estudiantes aún no desisten en su deseo de ser escuchados por la Organización de Estados Americanos (OEA) y, en particular, por su Comisión de Derechos Humanos.
Las diligencias para lograr tal reunión no parecen generar resultados. Aún cuando Alfredo Romero, Gonzalo Himiob y Tamara Sujú aseguran haber sostenido conversaciones al menos en tres oportunidades con Santiago Cantón, relator de la CIDH, son absolutamente herméticos acerca de los resultados de dichos diálogos.
'Vamos bien, poco a poco se va allanando el terreno' se limita a decir Sujú de manera apresurada mientras se dirige a su auto, estacionado a poca distancia de la sede de la OEA donde más de 60 jóvenes aún permanecen en protesta. Una prisa tras la cual para algunos de los transeúntes que se detienen a dar su apoyo a los huelguistas parece adivinarse el fracaso de sus gestiones.
Pero los abogados permanecen callados con un silencio que no solamente los obliga a ellos, sino también a los jóvenes que se encuentran bajo su asistencia legal. Así, los tres juristas son los únicos voceros y los únicos que aprueban la información que pueden dar los huelguistas, solamente cuando ellos los autorizan, situación que también causa malestar en la dirigencia estudiantil.
Por su parte, los principales partidos coinciden en que los protagonistas de esta huelga no son ellos, por lo que tampoco se atreven a sugerirles a los jóvenes que levanten la protesta, pues saben que su reacción será negativa.
¿EN PARALELO O FICTICIA ? De la poca información que ha trascendido por parte de los asesores legales de los estudiantes ya se conocen algunas de las propuestas que han dado como alternativa para terminar la huelga de hambre. La primera de ellas, y más deseada, es un exhorto por parte de la OEA para que el Gobierno venezolano autorice la visita de la CIDH al país, hipótesis que Saúl Ortega, vicepresidente de la Asamblea Nacional, descarta.
También se os ha propuesto que la OEA reciba a un grupo de estudiantes para que expliquen la situación del país, planteamiento al que el organismo aún no ha dado respuesta. Por último, se propone a la CIDH la creación de una 'comisión paralela' de carácter más simbólico que vinculante, para realizar la visita que piden los estudiantes y que permitiría, de ser aprobada, que el final de la huelga esté más cerca. REGRESAR |