Quedó descartado el aumento en el precio de la gasolina después del anuncio que hizo el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez. De esa manera Venezuela seguirá siendo el país que vende la gasolina más barata del mundo: en promedio, apenas 4 centavos de dólar por litro si se asume la tasa oficial de 2,15 bolívares por dólar.
El Ejecutivo rechazó la petición del gremio que agrupa a los propietarios de estaciones de servicio Fenegas de incrementar 30% la tarifa del combustible de 95 octanos. La única decisión que se adoptó a favor de estos empresarios fue reconocerles parte del margen que deben pagar a los operarios de las gasolineras.
'El Gobierno hace esfuerzos por mantener el subsidio', señala el comunicado que difundió el Ministerio de Energía y Petróleo, en el cual se anuncia que 'el Estado asumirá el ajuste de margen para garantizar salario mínimo a de los isleros y otros trabajadores de las estaciones de servicio'.
El presidente de Fenegas, Giuseppe Gherardi, advierte que este incremento resulta insuficiente. 'Sólo se está reconociendo el margen laboral, pero no el operacional ni los gastos de mantenimiento mayor, que corresponde a los propietarios de las estaciones de servicio pues como todo negocio hay equipos que tienen una vida útil y la renovación de pisos, techos, o la remodelación quedan por fuera del margen'.
¿El ministerio sólo reconoce el aumento del salario mínimo? Sí. Tanto el incremento del primero de mayo como el que se dio el primero de septiembre. Eso es importante pues representa 50% del margen.
Eso implica que al menos la mitad de nuestros costos están cubiertos, pero tenemos muchos años que solo aumenta la parte laboral.
¿Eso explica el deterioro en el que se encuentran muchas gasolineras? En parte. Venezuela es un caso particular porque a las estaciones le corresponden las obras civiles pero al mayorista se ocupa de tanques, tuberías, surtidores, instalaciones electromecánicas y emblemas con la imagen de la marca.
Desde hace un año, con la aprobación de la Ley de Reordenamiento del Mercado Interno ¿eso es de competencia exclusiva de Pdvsa? Con la nacionalización eso corre por cuenta de Pdvsa, que ahora es el único mayorista.
Si no pueden cubrir los costos, ¿cómo quedan esos gastos de remodelación? En nuestra reciente asamblea, aprobamos la Declaración de Valencia en la que se acordó solicitar al ministerio, con carácter de urgencia, la incorporación de la discusión de los costos operacionales a la agenda de las reuniones técnicas.
¿Quién se sacrifica con esos márgenes que dieron a las gasolineras? Si no hay incremento en el precio de la gasolina, el Estado va a seguir perdiendo dinero. Por eso propusimos, para reducir la pérdida, el aumento de 30% de la gasolina de 95 octanos. El precio pasaría de 0,097 a 0,13 bolívares fuertes por dólar.
Quizás se tema a un mayor repunte inflacionario en el costo del transporte.
El transporte público y el de mercancías se mueven con 91 octanos o diesel. Actualmente, en Venezuela se paga por un litro de gasolina 70 centavos de bolívar, en promedio, pero en cambio, una botella con menos de medio litro de agua mineral cuesta 5 bolívares fuertes. El subsidio a la gasolina le cuesta al Estado 9 millardos de dólares que pudieran dirigirse a programas sociales.
¿Ustedes ya llevaron esa propuesta a las mesas de trabajo del ministerio? Sí.
¿Cuál es el temor? Es un problema político.
Cuando Fenegas presentó la propuesta de aumentar la gasolina de 95 octanos señalaba que también lo hacía porque hay más capacidad para almacenar combustible de 91 octanos.
Una estación de servicio normal vende entre 500.000 y 600.000 litros mensuales, tiene 3 tanques de gasolina de 35.000 litros cada uno, de los cuales 2 se usan para almacenar gasolina de 91 octanos y 1 para la de 95 octanos.
Las gandolas, en promedio, transportan entre 35.000 y 38.000 litros. Una estación como la que está situada en la avenida Francisco de Miranda, en La Castellana, vende 20.000 litros diarios y en la actualidad 80% es de 95 y 20% de 91. Por tanto, en las estaciones se debe jugar con estas cifras y se debe esperar que baje el inventario para pedir una gandola con 95 octanos, porque si se pide antes no hay capacidad de almacenamiento.
¿Por eso escasea la de 95 octanos? Por un problema grave de operación y de logística. Por eso la propuesta de subir el precio de la gasolina de 95 octanos, pues hay vehículos que perfectamente pueden utilizar la de 91 y no lo hacen.
Deberíamos ir a una situación en la cual la proporción sea 60% y 40%, pero lo ideal sería que 70% del consumo fuera de 91 octanos y 30% restante para la de 95 octanos.
Pero con el incremento que propone Fenegas el país seguiría vendiendo una de las gasolinas más baratas del mundo.
Sí, pero sería un primer paso para resolver el problema de operación que afrontan las gasolineras y Pdvsa comenzaría a reducir sus pérdidas.
También se señala que las estaciones se quedan sin combustible por falta de transporte.
Con la ley de reordenamiento interno, el Estado se volvió transportista, pero plantea dudas. ¿Se le asignaron todos los recursos? ¿Usted qué responde? No lo sé. Tiene la experticia para hacerlo, pero se requieren los recursos y los instrumentos. Las pocas gandolas que había eran chatarra y se le entregaron a las cooperativas. El ministerio anunció que comprará nuevas pero mientras, la operación es muy delicada. Igual ocurre con la renovación de los equipos de surtidores y la logística de repuestos importados, que antes lo hacían empresas privadas y ahora Pdvsa.
¿La compra de gandolas y surtidores no se complica? Con la estatización de la actividad mayorista y de transporte Pdvsa debe regirse ahora por la Ley de Contrataciones Públicas.
Pdvsa se puso una camisa de fuerza para la actividad mayorista y de transporte de la gasolin REGRESAR |