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Empezamos con una interrogante: ¿carecen nuestros tribunales de la fortaleza que les da la ley para sancionar a culpables por delitos que a diario violentan los derechos humanos? Los maltratos y muerte de mujeres tienen una reincidencia que llena de asombro a la población.
¿Dónde está el campeón mundial ligero de boxeo que, a decir de los medios de comunicación, fue 'denunciado luego de golpear a su madre y a su hermana' y señalado como 'presunto autor de un disparo que recibió su esposa en una pierna'? ¿Dónde se encuentra el sujeto que agredió a puñaladas, degolló y dio muerte a Francelis Rodríguez en un barrio humilde de Puerto Ordaz? ¿Adónde han ido tantos autores confesos de maltratos a la mujer en las diferentes formas de violencia que comprende la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia? La sociedad reposa sobre la idea de que, ante una conducta ilícita, el Estado tiene la obligación de intervenir para restablecer el orden quebrantado y contribuir a la tranquilidad ciudadana y a la paz. Por supuesto, se parte de la premisa de que el hecho cometido esté previsto en la ley como delito o falta. La ausencia de castigo conduce a la impunidad.
'Si un día dejares de hacer justicia un palmo, luego al otro día ella se alejará una braza'.
Este consejo lo dio en el siglo XII el conde Don Enrique, en su lecho de muerte, al hijo Don Alfonso Henríquez, décadas más tarde Rey de Portugal.
Juezas y jueces deben tener presente, junto al culto a la ley y a la justicia, su inmensa responsabilidad frente a la familia y sobre todo su obligación de sancionar, como dice la norma, todo delito o falta que interfiera el disfrute de la vida y cree desconfianza en la gente cuando percibe que, en su caso o en el de otros, la actuación judicial ha sido leve o descuidada.
¡Cuánto daño causa la impunidad! Un plan coordinado por jueces, autoridades policiales y el Ministerio Público, que castigue ejemplarmente a los violadores de la ley, a los maltratadores de mujeres que a diario reseñan las noticias violentas, es necesario diseñar y ejecutar.
Más que nunca hoy, es preciso recordar al Libertador: '...
la corrupción de los pueblos nace de la indulgencia de los tribunales y de la impunidad de los delitos'.
Yolanda Jaimes REGRESAR |
| Fecha publicada: 20/10/2009 Fuente: Últimas Noticias Tema: leyes
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