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Los habitantes de los alrededores de la planta Josefa Joaquina Sánchez Bastidas, o planta de Tacoa como comúnmente se le conoce, temen otra desgracia y aseguran que el peligro sigue latente.
Hace 27 años -tal día como hoy 19 de diciembre- los tanques de gasolina de la planta de Tacoa explotaron, y ese incendio cobró cientos de vidas, entre lugareños, funcionarios, periodistas y curiosos.
Hoy viven allí unas mil 200 familias en ocho sectores (La Iguana, Mediterráneo, Las Salinas, Taguao, Vista Al Mar, La Bahía, La Esperanza y Tacoa), que se sienten amenazadas.
Las que mayor susto pasan son unas 100 familias que residen 'cerquitica' de la planta.
Reinaldo Dorante, representante del sindicato Frente Socialista Unido de Trabajadores de la Construcción, sostiene que el mantenimiento de los equipos de la planta es deficiente. 'Las paradas de mantenimiento, como se llama a estos trabajos, duraban de tres a seis meses. Ahora, los cuidados de los equipos los hacen entre tres y cuatro días', explicó.
Las condiciones de la maquinaria son pésimas, indica, y saben de las constantes fallas que se presentan dentro de la planta. 'Hay explosiones que son rutinarias dentro de las instalaciones, pero hay otras, más fuertes y que asustan a la gente, y son el resultado del mal funcionamiento de las nueve calderas que hay', indicó.
Lugareños cuentan que a veces, en las noches, escuchan los estruendos y la gente sale de sus casas esperando lo peor: una explosión. Según el sindicalista, los ex obreros de la planta viven en las comunidades aledañas y han puesto al tanto a sus vecinos sobre el inminente peligro.
'En cualquier momento puede ocurrir algo, estamos concientes de ello', manifestó Gladis Frontado, quien vive con su familia a una cuadra de la planta. Asegura que el mal estado de la planta no es un secreto para nadie. Dijo que si las autoridades fuesen responsables 'ya nos habrían sacado de aquí'. Agregó que del hollín de las calderas no se salva nada.
ENTRE TEMOR Y RECUERDOS
Wladimir Padilla recuerda que ese 19 de diciembre la primera explosión ocurrió a las 5:30 am. Luego, otra a las 11 am, 'allí falleció más gente'. Para Padilla, el vivir al lado de una estructura de tal tamaño y con el peligro que encierra, los ha obligado a estar pendientes de todo. 'Estamos a la expectativa de lo peor, siempre esperando que se desencadene otra desgracia'. REGRESAR |
| Fecha publicada: 20/12/2009 Fuente: Últimas Noticias Tema: emergencia
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