|
|
|
En vísperas de 2010, expertos coinciden en que la diplomacia bolivariana estuvo marcada durante 2009 por la radicalización de la retórica y de la actuación del país en los escenarios internacionales.
Además, cuestionan el empeño del presidente Hugo Chávez de profundizar las relaciones con países como Irán y Libia.
El golpe de Estado contra Manuel Zelaya en Honduras y el anuncio del acuerdo para el uso de bases colombianas por parte de militares de Estados Unidos, sirvieron de excusa a la escalada del discurso oficial.
La experta en política internacional María Teresa Romero asiente que 2009 fue un año 'coherentemente radical'. 'Es como si el Presidente se las estuviera jugando a lo interno y a lo externo', opina.
El internacionalista Félix Arellano añade la carga personalista en la línea de la política exterior. 'Implica la promoción de un proyecto que no genera resultados en beneficio social, que se aleja de los parámetros clásicos, como la defensa del interés nacional. Aquí lo que se propicia es el interés propio', explica.
Después de un tiempo de relativa calma en las relaciones colombo-venezolanas, la actual tensión entre los dos países se generó en julio, cuando Bogotá anunció la firma de un tratado de cooperación con Estados Unidos, que establece el uso de por lo menos siete bases militares. La postura de Miraflores fue de rechazo al convenio. ¿El argumento? La amenaza a la soberanía.
El jefe del Estado ordenó congelar las relaciones bilaterales, lo que incluyó un freno al intercambio comercial, situación que todavía se mantiene. La preocupación por las bases fue tal, que el caso fue abordado por la Unasur en Bariloche. Allí de acordó que si bien el convenio es un asunto interno de Colombia, las actividades de los militares no debe amenazar la soberanía de otros países.
Los analistas afirman que a mediano plazo puede cambiar la postura venezolana.
Arellano considera que el Gobierno esperará el resultado de las elecciones presidenciales colombianas de mayo de 2010 para iniciar una jornada de reflexión. Por su parte, Romero cree que habrá un relativo entendimiento por la cercanía de las elecciones parlamentarias en Venezuela y la necesidad del Ejecutivo de volver a contar con el comercio colombiano.
De vuelta.
Arellano señala que el pacto militar entre Bogotá y Washington sirvió de comodín para que el Presidente volviera a la carga contra Estados Unidos.
'Necesita de un estado permanente de conflicto, que había perdido cuando el presidente Barack Obama asumió el poder. Por eso el acuerdo militar le cayó de maravilla', argumenta Romero.
La V Cumbre de las Américas, celebrada en Trinidad y Tobago en abril, fue escenario para el acercamiento entre Chávez y Obama. Producto de ello, reconocen los expertos como un acierto, fue reponer las relaciones al rango de embajadores, aunque la política de acercamiento sólo se materializó en ese objetivo.
Aislados. Igualmente consideran que el proyecto bandera de la diplomacia, la Alianza Bolivariana para las Américas, sufrió un estancamiento en 2009.
'En sus primeros años había la remota posibilidad de que fuera un proyecto que apoyara a los más necesitados, porque ése era el discurso. En la práctica eso no ocurre: el que no comparte el proyecto no forma parte de los beneficiados', expresa Arellano.
Las posturas ideológico-políticas, el anuncio de Honduras de salida del sistema, la distante posición de El Salvador y el pragmatismo que aplica Ecuador a su relación con la alianza, son, a juicio de los analistas, aspectos suficientes para concluir que la ALBA carece de prestigio en la región.
'Se notó cuando nadie los apoyó al anunciar tambores de guerra después del golpe de Estado en Honduras. Tampoco hubo apoyo a los bloqueos económicos propuestos por la agrupación. Desde el primer día el Hemisferio hablaba de negociar. ¿Qué ocurrió? Que las tesis de la ALBA, que fueron también las tesis de Caracas, no tuvieron eco en los escenarios regionales. Nos fuimos aislando', señala Arellano.
Otros resultados. Este año trajo consigo la aprobación, luego de una tortuosa espera, del ingreso de Venezuela en el Mercosur en el Senado brasileño. La celebración de lo que se consideró un triunfo, recibió luego un portazo de Paraguay, cuyo Congreso descartó la posibilidad de anexión mientras Hugo Chávez se mantenga en el poder.
Ante el hecho, el catedrático opina: 'Me parece que los pequeños dan lecciones de ética, no siguen la lectura pragmático-mercantil en la política exterior. Ha habido demasiado pragmatismo mercantilista en América Latina con relación al proyecto venezolano y hace falta un poco más de ética para ponerle límite a su expansión'.
Entre los criterios por los que se guía el bloque para aprobar el ingreso, destacan la situación del país en derechos humanos, la situación sindical, entre otros.
En 2009 también se afianzaron las relaciones con naciones de dudosa reputación, como Irán, Libia e incluso Rusia, con quienes Venezuela ya mantenía nexos cordiales.
'Si por ejemplo el acercamiento con Irán o Rusia se manejara con la inteligencia del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, de servir de interlocutor y mediador, tendríamos una política exterior muy prestigiosa. Pero Venezuela no está jugando a eso, y cree que se roba el show, como lo hizo en la Cumbre de Dinamarca', destaca Arellano. REGRESAR |
| Fecha publicada: 20/12/2009 Fuente: El Nacional Tema: gobierno
|
*** noticias no disponibles *** |
|