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Entre 2004 y 2008 la mayoría de los venezolanos tuvo más dinero en el bolsillo, bajas tasas de interés para endeudarse y confianza en que el futuro lucía promisorio, con lo que el consumo creció a paso firme.
Pero 2009 marca el fin del ciclo. El Banco Central registra que el consumo privado desciende 2,6% y sufre el primer retroceso desde 2003.
En un entorno donde el incremento de los precios merma el poder de compra del salario y el desempleo crece, las familias restringen el gasto.
El Banco Central admite que la anemia del consumo privado obedece a 'la caída del ingreso real, el aumento del desempleo y la menor disposición al gasto de los hogares'.
Las últimas cifras disponibles indican que la capacidad adquisitiva del salario declina 5% al contrastar el tercer trimestre de 2009 con el mismo lapso de 2008.
Otro factor a tomar en cuenta es que las tasas de interés para las tarjetas de crédito y préstamos para automóviles han aumentado respecto a 2007 y la morosidad comienza a crecer.
Las cifras de la Superintendencia de Bancos registran que en septiembre de 2009 los bancos tenían problemas para recuperar 4,2 bolívares de cada 100 concedidos en préstamos al consumo mientras que doce meses antes sólo tenían que preocuparse por 2,8 bolívares.
Si bien los préstamos con problemas de pago tienen poco peso dentro del portafolio, la rapidez con que crece la morosidad es importante y señala que aún no toca techo.
El comercio siente el impacto con una caída de las ventas en el orden de 8,2% en 2009.
Los números por sectores, sólo disponibles a septiembre, muestran reducción en las ventas al por menor.
Alimentos y bebidas desciende 5,50%, productos textiles cae 30,81%, mientras que aparatos y artículos de uso doméstico se sumergen 37,40%.
Productos farmacéuticos, con una ligera alza de 1,55% y la venta de combustible para vehículos con un fuerte salto de 31,58%, forman parte del grupo de cuatro sectores que se mantienen en terreno positivo.
Bolsillo estatal El consumo del sector público, pieza clave para las ventas de un conjunto de empresas que sirven de proveedores al Gobierno se mantiene en la superficie con un avance de 2,1% en 2009 pero que, no obstante, se traduce en la menor expansión de los últimos siete años.
La pérdida de brillo de los precios del petróleo, en especial durante el primer semestre, obligó a disminuir el gasto público, a lo que se añade que la inflación resta capacidad de compra a los bolívares de ministerios, gobernaciones y alcaldías.
En el primer semestre del año pasado la deuda de Pdvsa con sus proveedores ascendía a 8 mil millones de dólares y la empresa tuvo que recurrir a una emisión de bonos en divisas para obtener recursos y disminuir los montos pendientes.
Más poder de gasto El petróleo comienza este año sobre los 70 dólares, lo que se traduce en que la administración de Hugo Chávez contará con recursos para incrementar el gasto público, sobre todo de cara a la elección de la nueva Asamblea Nacional.
Una inyección de bolívares reanimaría el consumo privado y permitiría mejorar las perspectivas del comercio.
Además, Cadivi contará con más divisas para repartir y es previsible que el Gobierno recurra a las emisiones de bonos para disminuir el precio del dólar paralelo, ayudando a contener la presión sobre los precios.
La inflación es una asignatura pendiente para el gabinete económico. En los primeros once meses de 2009 acumula un salto de 23%, que si bien es inferior al resultado de 27,6% obtenido en el mismo período de 2008 continúa siendo muy elevado.
Otro factor a tomar en cuenta es que el núcleo inflacionario, un termómetro que utiliza el Banco Central para medir la temperatura de la inflación que tiene la ventaja de aislar elementos estacionales y el efecto de las regulaciones, no permite mayor optimismo. Al cierre de noviembre de 2009 la inflación medida a través del núcleo registra un fuerte avance de 32,2%.
Otro aspecto a considerar es que los precios al por mayor de los productos importados, una señal que anticipa nuevos incrementos en el mediano plazo para los consumidores, acumulan un incremento de 34,5% al cierre de noviembre, magnitud que supera ampliamente el aumento de 17,8% en el mismo período del año pasado.
Básicamente, el encarecimiento de los productos importados apunta a la devaluación de facto que sufrió el bolívar.
Cadivi redujo los desembolsos y una porción de la economía importó a través del mercado permuta donde el dólar tiene un valor muy superior.
Una inflación elevada continuará golpeando la capacidad de compra de las familias. REGRESAR |
| Fecha publicada: 05/01/2010 Fuente: El Universal Tema: economia
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