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El Dr. Arturo Uslar Pietri acuñó el término 'tercer Estado' para referirse a la situación especial presente en nuestras áreas fronterizas. Es un vocablo aplicable a cualquier zona que vincule dos o más estados. Por ello tiene un significado universal. Se diferencia así la idea excluyente de los límites -considerados 'impermeables'- de la de frontera como espacio de integración donde se realizan las transacciones entre los países limítrofes. Pero también es un área donde actúan los indómitos e insumisos pertenecientes a los Estados contiguos. Se colocan en la primera categoría a contrabandistas, rebeldes, agentes extranjeros, etc., que no acatan el pacto social que le da vida al Estado, mientras que en la segunda se ubican grupos etnoculturales diferenciados con aspiraciones de independencia. El caso de los kurdos en las fronteras de Turquía, Irán e Irak es emblemático, como lo es también el de los vascos en la frontera franco-española. En nuestro caso, etnias indígenas como los wayú, los piaroa o los yanomami jugaron un papel similar hasta que la revolución les reconoció su identidad, considerando al Estado venezolano como plurinacional.
El problema actual se vincula con el hecho del fin del mito de la impermeabilidad de los límites del Estado. Nunca lo fueron. Si no, cómo se explican los fenómenos de aculturación experimentados por los pueblos bajo el dominio de regímenes políticos deferentes, o las migraciones clandestinas que muchas veces cambian hasta los rasgos físicos de esas poblaciones. Pero hoy la caída de esa fábula es mucho más evidente. Los avances científicos tecnológicos que intercomunican al género humano, conjuntamente con la vigencia de un derecho de injerencia que autoriza por 'razones humanitarias' la intervención de 'organizaciones internacionales' al interior de los Estados, comprueban esa realidad. Los límites hoy en día no se marcan en el espacio. Ellos se deslindan, como ocurre en Venezuela, en las mentes de los individuos. En el espacio que ocupase el país hoy, hay una república conviviendo con una dictadura del capital globalizado dentro del modelo neoconservador (nazi) con su 'Ley Patriota'. Entre esos dos estados no hay tercer Estado. Son las fuerzas de los dos Estados que se enfrentan.
Pero paradójicamente, esos dos entes virtuales necesitan un espacio físico donde confrontarse. Ese es la frontera en su concepción tradicional. En ella actúan los indómitos y los insumisos. Allí están los mercenarios del Imperio, incluyendo en estos las fuerzas de sus agentes colombianos, sus espías y los gobiernos regionales subordinados a ese ente tácito. Es allí donde se libra la batalla. Un encuentro decisivo, cuyo éxito depende de la voluntad de mantener el dominio de la frontera; esto siempre con la visión del carácter planetario de la lucha. Allí es donde se hace imprescindible la V Internacional propuesta por el líder de la Revolución Bolivariana. REGRESAR |
| Fecha publicada: 09/01/2010 Fuente: Últimas Noticias Tema: politica
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