Más allá de las implicaciones económicas de la devaluación, es necesario dar una lectura política para tratar de entender por qué una medida como ésta se ejecuta, contra todo pronóstico, en un año en el que están fijadas las elecciones parlamentarias, calificadas de cruciales para la continuidad del proceso revolucionario.
'Lo que queda claro es que la situación del país es gravísima.
Las cuentas deben estar pésimas y supercomprometidas.
El sector eléctrico debe estar a punto de un colapso absoluto. El Gobierno requiere más dinero para tratar de resolver.
Y lo mejor era hacerlo ahora, empezando el año y no seguir corriendo la arruga y llegar de pronto a un abril o a un mayo, más cerca de los comicios, con el país colapsado. Para entonces no tendrían tiempo de revertir los efectos del costo político. Se le crearía una enorme tensión social en el país, sumamente peligrosa en vísperas electorales. Sólo una muy grave situación fiscal y de infraestructura del país explica la medida en estos momentos', dice el politólogo Ricardo Sucre.
'El retraso de esta medida siempre se atribuyó a sus costos políticos, pero resulta claro que la restricción presupuestaria y la diferencia sustancial entre un mercado oficial artificial y un mercado paralelo tan devaluado, en el que el Gobierno quemó cantidades impresionantes de divisas para controlarlo sin éxito, se hizo insostenible. Se vieron obligados a hacerlo', argumenta el economista e investigador de opinión pública Luis Vicente León.
Tan fanático de las cadenas y de hablar por horas incluso de temas intrascendentes, en esta oportunidad, cuando se trataba nada menos que de una devaluación de 100%, prefirió hablar poco y sólo a través de Venezolana de Televisión, y no explicar el por qué de la medida a la que nunca llamó por su verdadero nombre, devaluación, sino ajuste cambiario.
Sucre traduce este comportamiento en un Hugo Chávez errático que no encuentra eje claro para su campaña electoral.
'Trató de parecer simpático, hasta meloso y divertido, pero a ratos duro. Viene de retroceder en la medida contra los centros comerciales porque advirtieron que era una completa locura. Creo que está en la búsqueda de una palanca electoral que cada vez le será más difícil. Chávez ya no tiene la magia de antes. Es cada vez más percibido como un mal gobierno, cada día pierde más su aspecto divino para hacerse más terrenal. Y ellos lo saben.
La gente cada vez percibe más que detrás de ese discurso de aparente inclusión social, este gobierno está creando enclaves de privilegios. Y eso está detrás de esta devaluación, que nuevamente podría favorecer a las élites, mientras el resto de la población ve severamente disminuida su capacidad adquisitiva', señaló el politólogo.
Para Sucre, el debilitamiento de Chávez se observará en las urnas electorales en septiembre próximo. Al margen de que el oficialismo, con la redefinición de los circuitos electorales, logre mantener mayoría en el Parlamento, un dato clave quedará al descubierto: 'Los votos a favor y en contra se podrán contar claramente uno a uno. Y aunque el oficialismo, por esos cambios en las circunscripciones, pueda con menos votos paradójicamente obtener más diputados, perderá legitimidad y sabrán ya lo que les espera en las elecciones presidenciales'. REGRESAR |