| Parece que sin habérselo propuesto, el gobierno hoy se encuentra aplicando un esquema muy similar al empleado durante el Gobierno de Luis Herrera Campins. El 18 de febrero de 1983 (el 'viernes negro') se instauró un sistema de cambios múltiples para la venta de divisas, Bs.4,30:US$ para importaciones esenciales y deuda externa y Bs.6;00:US$ para las no esenciales. Además, en aquel entonces se permitió la existencia de un mercado libre. Durante ese período, el BCV intervino en el mercado cambiario a través de diversos mecanismos: 1) Adjudicación directa a bancos comerciales y casas de cambio. 2) A través de la Bolsa de Valores de Caracas (BVC). 3) Bajo operaciones secretas a través de instituciones externas (BIV, sucursal NY, FED). y 4) De la Mesa de Cambio. Hoy, el Convenio Cambiario N°14, legaliza la existencia de, al menos, cuatro tipos de cambio: 1) Bs.F.2,60:US$ para importaciones de alimentos y del sector público esencialmente. 2) Bs.F.4,30:US$ para todas las demás operaciones. 3) Un mercado libre. Pero, existe una pieza a la que se le ha prestado poca atención: El verdadero dólar petrolero, que estaría valorado a Bs.F:3,80:US$ como consecuencia de la aplicación del artículo 5 del mencionado Convenio, donde se establece que el tipo de cambio de Bs.F.2,60:US$, será aplicable para 'al menos' la compra del 30% de las divisas petroleras por parte del BCV, con lo que el promedio válido para el sector petrolero pasa a ser Bs.F:3,80:US$ Falta el chinito En este nuevo sistema de tipos de cambio múltiples planteado, la única diferencia contra el de Luis Herrera, es que aquél fue motivado por una aguda crisis de Balanza de Pagos y en este caso las medidas las motivan las rojas cifras fiscales de un Gobierno que consume vorazmente los ingresos públicos... Y que (hasta ahora) falta el chinito. La mesa está servida para el nuevo RECADI (hoy se denominaría Re- CADIVI). En opinión de VenEconomía este esquema parece bastante estable para lo que resta del año y conseguirá llenar las arcas del gobierno de los ansiados bolívares que requiere en esta etapa electoral. El miércoles, el BCV hizo la primera subasta de bonos ofertando US$50.000 a una tasa de cambio de Bs.F.5:US$, la cual dejó una demanda insatisfecha diez veces mayor. Sin embargo, no parece viable que esta intervención permita cerrar de manera efectiva el diferencial que existe entre la tasa de cambio del mercado paralelo y el mercado oficial, pues ello podría estimular una mayor utilización del mercado paralelo. La lógica dicta que si el diferencial entre ambos mercados es suficientemente pequeño (por ejemplo Bs.F.0,70:US$), el importador se vería desestimulado a solicitar divisas a CADIVI, debido al tiempo y a los tramites que esto implica, además de la inseguridad acerca de cuándo y cuánto obtendría. Además, existe un hecho crucial: Para un gobierno ávido de control tanta libertad no es muy deseabl REGRESAR |