Si bien es cierto que para muchos la rectificación del presidente Chávez de suspender el racionamiento eléctrico en Caracas, fue una gran decisión, no hay que olvidar que se mantiene en el resto del país. Sin embargo, un sector importante de la sociedad insiste en la necesidad de modificar de nuevo el huso horario y volver al que tenía Venezuela hace dos años, ya que aseguran que estos problemas tienen mucho que ver con ese cambio.
Con esta medida se estarían ahorrando 600 megavatios, según expertos en la materia. Los mismos afirman que la crisis de energía obedece al retraso en los proyectos de generación termoeléctrica previstos desde 2003.
La última modificación del huso horario se hizo a finales de 2007 cuando el Gobierno decidió atrasar media hora el reloj para un mejor aprovechamiento de la luz solar y bajar el consumo de electricidad. Aunque la decisión también se activó para incidir en un mejoramiento de la seguridad ciudadana.
El Estado venezolano actualmente no descarta la posibilidad de modificar nuevamente el huso horario del país para reducir el consumo de energía eléctrica. Sobre esta posibilidad, el presidente de la Federación Nacional de Trabajadores Eléctricos, Ángel Navas, asegura que de llegar a pasar esto nuevamente por un atraso de horario, o en caso contrario, a adelantarla, el consumo de energía disminuiría en al menos 20%, pues se repartiría mejor la carga de electricidad.
Según datos oficiales, el mayor consumo de energía está en los horarios comprendidos entre las 6:00 y las 9:00 de la mañana y entre las 6:30 de la tarde y 8:00 de la noche, que supera la generación de energía que envía al país que totaliza unos 16.000 megavatios, aunque también hay un pico de gasto energético en horas del mediodía.
Explicó que si se retrasa o adelanta el reloj, según lo decida el Ejecutivo nacional, el consumo de energía disminuiría en la mañana o en horas de la noche.
Analistas, dirigentes políticos, autoridades de oposición y gran parte de la ciudadanía afirman que el problema eléctrico del país no obedece principalmente al fenómeno el Niño que ha reducido el nivel de los embalses como señala el Gobierno, sino al retraso de inversión en proyectos de generación termoeléctrica previstos desde 2003, cuando hubo una crisis similar. REGRESAR |