|
|
|
| A partir de ahora habrá dos tasas de cambio oficiales. Uno (Bs.F 2,60 por dólar) para importaciones hechas por el sector público y para primera necesidad (como medicamentos y alimentos) y otro (Bs.F 4,30 por dólar) mucho más devaluado para el resto de importaciones.Con esta medida el gobierno pretende premiar la producción interna y castigar las importaciones, con lo que teóricamente se genera más empleo y se ayuda a fortalecer la cuenta comercial de la balanza de pagos. Las reservas Sin embargo, el sistema productivo venezolano está presentando una fuerte caída (el sector manufacturero disminuyó 7,2% en el 2009), lo que indica que la oferta interna de bienes está mostrando una severa contracción. Ante este panorama será muy difícil que las importaciones caigan a los niveles esperados por el gobierno, por muy cara que sean, lo que induce a una mayor inflación, partiendo del hecho de la devaluación del bolívar (además debemos tener presente que las instalaciones industriales del país han venido en franco retroceso, producto de las políticas equivocadas del gobierno y que han inducido al boom de las importaciones lo que dificulta ahora su proceso de sustitución). En este caso el impacto en los precios no será, bajo ninguna circunstancia, inferior al 21% (de Bs.F 2,15 a Bs.F 2,60). El hecho de que el sector manufacturero haya caído 7,2% en el 2009, tiene que generar en el gobierno una gran reflexión, pues este sector aporta el 16% del PIB y su caída influye en el consumo, empleo, inversión, recaudación fiscal y atenta contra las reservas internacionales. Si estos indicadores no mejoran, difícilmente la economía crecerá en 2010. Subir de precios La devaluación incidirá en las empresas que trabajan con productos y componentes importados en que verán sus gastos subir de forma importante (básicamente en el caso de las empresas que recibían divisas a 2,15 y ahora son desplazados a tasas de cambio superiores) y esta es una razón por qué un número importante de bienes tendrán que subir de precios y no es sólo, el deseo de los empresarios de aprovecharse de los conciudadanos, como se señala en algunas esferas del gobierno. Igualmente debemos indicar que aquellos productos que se importaban al cambio permuta no deberían subir de precios, al menos mientras dure la efectividad en la política del gobierno de ofertar dólares vía BCV que impacten a la baja la cotización del dólar permuta. Queda por esperar ver, igualmente, la eficiencia y manera oportuna en que Cadivi y el Banco Central de Venezuela (BCV), actúen en la asignación y liquidación de divisas al cambio oficial. Olvidarnos de las ideologías Ya hemos indicado que la devaluación es necesaria pero no suficiente para incentivar el sistema productivo privado venezolano. Se debe garantizar estabilidad jurídica y cambiaria para las empresas extranjeras y venezolanas, que generan empleo, y poco a poco consolidar una industria propia en el país, aparte de la del petróleo. Igualmente se requiere ajustes fiscales y monetarios y eliminar las distorsiones macroeconómicas. Para Venezuela asegurar una salida duradera de la crisis, y sentar los cimientos para un crecimiento sostenido, se se debe extraer las lecciones correctas de la historia. Debemos actuar con un pragmatismo lucido e inteligente y olvidarnos de las ideologías. ✍ Análisis realizado por el economista César Aristimuño REGRESAR |
*** noticias no disponibles *** |
|