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La sequía alcanza a los cisterna |
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Llenar un camión de agua cada vez toma más tiempo y acarrea más dificultades
Llenar un camión de agua se va haciendo más difícil a medida que avanza la sequía. En la estación cloradora Los Chorros, la única de Caracas que tiene agua todo el tiempo (se surte de quebradas que bajan del Ávila), los 8 minutos que antes tomaba llenar un camión de 10 mil litros ya se transformaron en 25.
Y en el llenadero de La Tahona, que se surte del sistema Tuy I y que es administrado por la Alcaldía de Baruta, el conductor Leonardo Rodríguez dice que antes ya ellos sabían que los viernes no había agua, pero que ahora cualquier día se pueden llevar la sorpresa de llegar al sitio y enterarse de que no pueden llenar sus unidades. En el pozo Caracas, que está ubicado en El Paraíso y que atiende a doce unidades de la Alcaldía de Libertador, ahora los camiones no se pueden llenar los jueves debido al racionamiento, pues el pozo subterráneo que allí existe está en mantenimiento.
Todos estos contratiempos termina pagándolos el usuario, que llega a cancelar hasta 450 y 500 bolívares por 10 mil litros de agua, cuando hasta diciembre el precio no excedía los 300. Para otros el problema es aun peor: caro o barato, conseguir un camión cisterna no es nada fácil para un nuevo usuario.
En el llenadero de Los Chorros, el conductor Mauricio Hernández explica que él trabaja con clientes fijos: tarda más de dos horas en hacer la cola y luego 25 minutos para llenar su tanque, con lo que puede hacer un máximo de tres viajes diarios. Así, dice, es difícil atender a clientes no habituales.
Caros y escasos Desde Caicaguana (municipio El Hatillo), Eduardo Gainza dice que allí todo el mundo compra camiones de agua, pues no hay otra alternativa, pero asegura que con el tiempo se está haciendo cada vez más difícil conseguirlos.
Y María Castro, administradora del conjunto residencial Altos de Villanueva (El Hatillo), cuenta que esos 243 apartamentos necesitan mensualmente unas 500 cisternas de diez mil litros cada una, lo que termina encareciendo notablemente el condominio. Por suerte para ella, el conjunto es un viejo cliente de estos camioneros, que por el volumen de la demanda le tienen un precio especial de 230 bolívares por unidad.
Yolanda de Sousa, de La Urbina, dice que no le desea a nadie sufrir una emergencia y necesitar un camión de agua de un día para el otro: "A mitad del año pasado tuvimos un problema con las tuberías y fue imposible conseguir una cisterna. Lo intentamos por todos los medios y nada. ¡Cómo será ahora!"
En el barrio 19 de Abril, Petare, Vicente Páez dice que tienen la suerte de disponer de unos camiones que son de la Alcaldía de Sucre, que es quien los paga y los envía todas las semanas para paliar un poco los efectos negativos que en lo alto de los cerros ocasionan las bajas presiones de agua que está enviando Hidrocapital. Pero aunque él no lo sepa, también allí están teniendo problemas para abastecer los camiones, pues los llenaderos de Caucagüita y Mariches, que se surten de La Pereza, están produciendo un agua cada vez más pantanosa y que se debe someter a estudios (no siempre son positivos) antes de ser enviada a los camiones. REGRESAR |
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