Una inversión de $6 mil millones en la compra de unidades para generación distribuida y en la ejecución de 14 proyectos, en un lapso de 24 meses, con el objetivo de enfrentar la crisis eléctrica, sugiere el ingeniero eléctrico Garabet Topalián, presidente de la empresa GF Tecnología, compañía venezolana dedicada a desarrollos tecnológicos, seguridad y defensa.
La oficina de Topalián está ubicada en un edificio de la zona industrial de La Trinidad en el sureste caraqueño. Una pared pintada de rojo mate sirve de fondo al escritorio de madera pulida sobre la cual se reflejan los rayos de sol, los mismos que impactan sobre el vidrio que cubre el retrato del presidente Hugo Chávez, ubicado tras la silla del presidente de la empresa, tal como si se tratara de una oficina pública. A un lado se encuentran un juego de sables y los reconocimientos por su aporte a la seguridad y defensa del país, sobre todo la creación del sistema de radio Manaure, utilizado en la frontera por la Fuerza Armada y que pronto será exportado a otros países.
El ingeniero, quien afirma ser un chavista de convicción y no por conveniencia porque es un hombre solvente desde hace 20 años, presenta a su empresa como una gerenciadora de crisis y, sin timidez, aunque el Presidente haya dicho el miércoles lo contrario, asume la situación eléctrica como eso, una crisis que requiere acciones a largo, mediano y corto plazo.
A largo plazo plantea la ubicación de grandes acumuladores en edificios de las principales ciudades del país, que permitan aprovechar las vacas gordas de la generación hidroeléctrica -cuando ésta vuelva a sus niveles óptimos- para almacenar energía que pueda ser usada en tiempo de crisis.
Invirtiendo el orden tradicional, Topalián habla primero del corto plazo, sobre todo porque considera que el plan de racionamiento para Caracas es inevitable. Parte de que debe realizarse un análisis de cada uno de los circuitos, ubicando con claridad los hospitales, clínicas y ambulatorios.
Sugiere que el Gobierno tiene que estimar cuántas plantas eléctricas usará para hospitales, clínicas, ambulatorios, frigoríficos y mercados municipales mientras dure el racionamiento diario. Es obligatorio que se sepa a qué hora se encenderán y a qué hora se apagarán los equipos.
'El plan debe ser estructurado y llevado a cabo con disciplina, estrictamente, para que sea racional y efectivo', puntualiza.
Dice Topalián que ese plan iría acompañado de la compra por parte del Gobierno, en los próximos cinco meses, de 20 unidades que agrupen 10 generadores de 2,5 Mw, para obtener a través de la generación distribuida 25 Mw. Luego, en 10 meses, adquirir 8 generadores de 10 Mw.
'También tienen que ejecutarse los 14 proyectos de generación y transmisión que están pendientes, porque sino se mejora la red de transmisión el problema seguirá latente', opina.
A mediano plazo cree que el Gobierno tendrá que impulsar la repotenciación de todo el parque termoeléctrico, así como ubicar bancos de condensadores en la línea de 765 Kva que sale del Gurí, para evitar la pérdida técnica de 20% de la potencia. REGRESAR |