Restan dos días para que las empresas y comercios de Caracas cumplan con el ahorro de 20% de energía. Una meta que resulta inverosímil si se toma en cuenta que la mayoría aún no tiene ni idea de cómo cumplir con la misión y evitar el cierre por 24 horas.
Ningunos de los empresarios o comerciantes recibió siquiera un tríptico de asesoría para saber cómo reducir su consumo.
El ahorro energético no es tan fácil y práctico como apagar un suiche o recordar no dejar la luz del baño prendida. Es un tema de apagar equipos, de bajar santa marías, y de eliminar turnos de trabajo, dice Johann Gathmann, especialista en uso eficiente de energía y socio de GGK Energy, una empresa asesora en el uso de racional de la electricidad.
'Para lograr ese nivel de ahorro, tienes que hacer racionamiento, y eso significa que la única manera de cumplir con las metas en corto plazo es que tienes que apagar un tercio de los equipos, lo que es igual para muchas empresas cerrar un día o dos. Hay hoteles que están cerrando pisos, por ejemplo', dice .
Entre los empresarios hubo una confusión entre lo que llegaron a entender como ahorro energético y lo que significa uso racional de la energía. 'La gente está confundida con los términos, ahorro significa que mantienes la operatividad y eliminas los desperdicios. Racionamiento se refiere a apagar máquinas, comprimir procesos, y si tienes turnos muy concurridos, tienes que compactarlos. Mientras que a los comercios les conviene abrir sus puertas a partir de las dos de la tarde', explica el especialista.
No se puede obligar a la gente a tomar una responsabilidad que no sabe cómo asumirla, dice Gathamnn, puede que la población esté muy dispuesta a colaborar con el racionamiento eléctrico, pero si no tiene idea de cómo asumir esa responsabilidad pues simplemente no lo hará.
Una de las empresas que actualmente está asesorando GGK Energy es la de una industria (por políticas empresariales no puede decir el nombre) que el año pasado tenía dos salas de maquinarias en reparación, por lo que su consumo energético fue mucho menor a la de este año.
'Al dueño de esta empresa se le hace imposible equiparar su consumo con la del año pasado y bajar el 20%, como lo ordena la resolución, porque a principios del año previo no gastó lo mismo por razones coyunturales en su compañía', dice el asesor.
Gathmann también refiere otro caso de un hotel capitalino, que el año pasado estaba en remodelación, y que su consumo también fue menor al que está teniendo este 2010. 'Esta semana ha sido horrible para nuestros clientes, la gente está nerviosa porque no sabe qué hacer'.
Las recomendaciones
Cuando llegue el viernes varios empresarios, o la mayoría, de la zona central del país, recibirán la mala noticia de que tendrán que cerrar por 24 horas. No les caerá por sorpresa porque esta semana funcionarios de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) han estado visitando a las zonas industriales y advirtiéndole a sus dueños sobre la muy posible medida de cierre.
Pero, para que no les vuelva a caer el balde de agua fría, los empresarios y comerciantes deben tomar medidas drásticas e inmediatas en sus empresas.
El consultor Gathmann recomienda como primer paso hacer un censo de carga. 'Esto significa saber qué equipos tienes conectado, qué potencia tiene y cuánto tiempo lo usas, con eso claro sabes qué procesos de producción puedes manejar'.
Un censo de carga lo puede realizar cualquier empleado técnico de la empresa, lo recomendable es que tome nota de todas los watios o caballos de fuerza que consume la compañía. Luego de ello, analizar qué procesos se pueden paralizar y cuáles no; qué cantidad de luz se puede consumir y cuál se puede dejar de usar, qué turnos son necesarios comprimir y qué máquinas se pueden apagar.
En los casos en los que los procesos de las compañía sean más complicados, lo recomendable es dirigirse a una empresa consultora en temas energéticos. 'El problema en todo esto es que mientras más grande es la industria, más complicado es el racionamiento, porque hay equipos que interactúan, y que los procesos dependen uno de otro'.
Además otra dificultad es que en Venezuela no hay cultura de racionamiento, los dueños de comercio y empresas deben tener muy claro qué potencia se puede usar, pero muy pocos tienen información de eso, dice Gathmann. 'Absolutamente nadie, comprende la potencia energética que requiere su empresa, para comenzar porque ni siquiera comprenden el término de potencia', dice el asesor.
Debe haber espacio para negociar
El Gobierno exigió al sector industrial reducir en 20% su consumo, pero no tomó en cuenta los estudios que dicen que reducir 5% ya es una proeza en un mundo altamente industrializado. 'Ese porcentaje era posible en la década de los 70, cuando se podían maniobrar los procesos con mayor facilidad, pero ya no es así', comenta el especialista.
Si es realmente necesario el racionamiento de 20%, entonces debió haber existido un margen de negociación entre los empresarios y el Gobierno, analiza el asesor de GGK Energy.
'Lo que me preocupa es que se vaya a usar las sanciones como una campaña de comunicación para echarle la culpa a los empresarios que no cumplieron y que se diga que por culpa de ellos es que el Guri continuará seco'. REGRESAR |