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| A principios de enero de este año, el gobierno venezolano se vio forzado a devaluar atropelladamente el bolívar frente al dólar, buscando impulsar su sector productivo (volcado a las importaciones) e incrementar sus ingresos fiscales a través de su petrolera estatal (PDVSA). Lo hizo recurriendo al esquema de tasas de cambio múltiples, que como es bien sabido invita a la corrupción y a la ineficiencia económica. A la canasta básica del CADIVI (prioritaria), compuesta por alimentos, medicamentos, equipos de salud y remesas enviadas desde el exterior, se le asignó una tasa de cambio de 2.6 bolívares por dólar, representando una devaluación del 21% frente al 2.15 que traía. También se creó la llamada tasa de cambio 'petrolera', para productos de sectores como el minero-energético, el automotriz, el químico y el metalúrgico, entre otros, que fue de 4.3 bolívares por dólar, implicando una devaluación del 100% respecto del 2.15 que tenían esos productos. Esta tasa petrolera permitirá incrementar los ingresos fiscales de PDVSA, pues liquidará sus exportaciones a 4.3, mientras que sus insumos los comprará a la tasa más baja de 2.6. Lo anterior genera varios interrogantes. ¿Cuáles serán las implicaciones cambiarias de dicha devaluación del bolívar frente al dólar y frente al peso colombiano? ¿Cuál será su impacto comercial? Bolívar- dólar Y ¿De qué magnitud serán los efectos macroeconómicos de 'segunda vuelta', una vez se transmitan los mayores costos hacia el aparato productivo y los consumidores? Como veremos, la canasta internacional de importaciones (canasta CADIVI con un 46% a la tasa de 2.6 y un 56% a la tasa de 4.3) registrará una devaluación (ponderada) del bolívar-dólar del orden del 26% anual hacia marzo de 2010. La canasta exportadora colombiana (un 14% a la tasa de 2.6, un 16% a 4.3 y un 70% a la tasa paralela de 6.2) experimentará una apreciación del 19%. Esto golpeará aún más las ya deterioradas exportaciones colombianas a Venezuela, las cuales registraron una caída del 34% (en dólares) durante el año 2009, al cerrar en niveles de unos US$4.050 millones. Esto implicó que se diera el escenario 'más estresado' dentro del panorama que había pintado ANIF hace seis meses (ver Comentario Económico del Día 5 de agosto de 2009). En el corto plazo, el único beneficio de dicha devaluación (bolívar- dólar) será el recorte del déficit fiscal venezolano a niveles del 3% del PIB durante 2010, la mitad del esperado anteriormente. Sin embargo, vendrá una aceleración de la inflación a niveles cercanos al 30%, un incremento de 5 puntos porcentuales debido al efecto passthrough cambiario. Las nuevas canastas comerciales Estas tasas de cambio múltiples generan diversas canastas comerciales (exportadoras importadoras) para Venezuela, afectando los costos y la inflación. Se ha estimado que, al interior del CADIVI, la canasta típica importadora internacional estará cerca de un 46% a la tasa de cambio prioritaria de Bs. 2.6/dólar y el restante 54% a la tasa petrolera de Bs.4.3/dólar. Esto implica que el exportador hacia Venezuela enfrentará una tasa de cambio ponderada del orden de Bs.3.52/dólar. Nótese que ello representa una devaluación del 64% frente a la tasa de Bs.2.15/dólar que estaba vigente al finalizar el año 2009. En el caso de la canasta exportadora colombiana, la composición sería de un 14% a la tasa de cambio prioritaria (Bs.2.6), un 16% a la petrolera (Bs.4.3) y el restante 70% a la paralela (Bs.6.2). Ello arroja una tasa de cambio ponderada de Bs.5.4/dólar. Con esta tasa se evidencia una devaluación del 8% en la relación bolívar-dólar que enfrentan ahora los exportadores colombianos, dado que el grueso de ellos ya estaba negociando un 70% a la tasa paralela y un 30% a la tasa oficial. De hecho, para quienes ya estuvieran transando totalmente en el mercado paralelo, lo que podría experimentarse sería una ligera apreciación. Esto como resultado de la colocación de bonos del gobierno venezolano (en dólares), lo cual ha permitido incrementar la oferta de divisas en el mercado paralelo y ajustar a la baja su cotización, pasando de los Bs.7/dólar observados en agosto de 2009 a los niveles actuales de Bs.6.2/dólar. Impacto comercial Teniendo en cuenta las canastas anteriormente descritas (internacional y colombiana) y el diferencial de tasas de inflación, el Índice de Tasa de Cambio Real (ITCR) ponderado nos mostrará los diferentes impactos comerciales. En el caso del ITCR (bolívardólar) ponderado por la canasta internacional, se observa que llegó a acumular una apreciación hasta del 54% real durante el período 2005-2009. Esto como resultado de la fijación nominal de la tasa en 2.15 y de la mayor inflación venezolana respecto a la de Estados Unidos. La inflación venezolana El ITCR (bolívar-dólar) ponderado por la canasta colombiana había llegado a registrar una devaluación hasta del 73% hacia finales del 2007. Esto debido a la devaluación de la tasa paralela, que alcanzó Bs.6.75/dólar en ese período. Durante 2008 esta tasa se apreció, como ya lo explicamos, pero en el año 2009 dicha ITCR volvió a devaluarse (un 9% en promedio). Al aplicar las tasas de cambio múltiples, ANIF proyecta un encarecimiento del 26% anual para los importadores venezolanos (a la canasta internacional) hacia marzo de 2010, aunque en el caso de la canasta colombiana este efecto sería sólo del 19% (por abaratamiento relativo vía tasa paralela). Este efecto se irá absorbiendo en la medida en que la inflación venezolana continúe drenando dicha tasa de cambio. Al ritmo actual, tomaría tres trimestres regresar al nivel real de finales del 2005. El gráfico 3 ilustra la trayectoria de la tasa de cambio real cruzada peso colombiano- bolívar. Allí se observa que el peso había logrado acumular una devaluación hasta de un 80% real frente al bolívar, a la altura del cuarto trimestre de 2008. Esto como resultado de nuestra devaluación frente al dólar (un 13% nominal en ese momento) y al diferencial de inflaciones (con un claro efecto del orden del 25% anual a favor de Colombia). Además, la tasa paralela continuó jugando un papel determinante en estos movimientos. Sin embargo, la actual devaluación del bolívar frente dólar y, a su vez, la apreciación del 14% anual del peso frente al dólar dejaría dicho índice en niveles de 86 (apreciación del 3%) a la altura del primer trimestre de 2010, cifra similar a la observada a mediados del 2008. Tanto la tasa de cambio bolívar- dólar como la cruzada peso bolívar, ponderadas con la canasta de exportación colombiana, estarían mostrando una apreciación en el rango 3%-19% en los primeros meses de 2010. Esto constituye una mala noticia para el ya golpeado sector exportador colombiano, cuyo subsector 'no tradicional' continúa dependiendo en cerca de un 28% de dicho mercado. Al finalizar 2009, las exportaciones a Venezuela cerraron en US$4.050 millones, según cifras recientes publicadas por el Dane. Esto representaría una caída del 34% frente a la cifra observada en el 2008, Nótese que ningún mercado, incluyendo el conjunto de la Unión Europea (un 14% de la canasta exportadora), parece estar habilitado para poder sustituir esta caída cercana a los US$2.000 millones. La devaluación múltiple del bolívar y la consiguiente apreciación de los ITCR (bolívar- dólar y peso-bolívar) para la canasta colombiana harían que nuestras exportaciones pudieran continuar descendiendo otro 16% al finalizar el año 2010. Ello nos dejaría con niveles de exportaciones hacia Venezuela de tan sólo US$3.400 millones, el nivel más bajo desde las registradas en el año 2006. Impacto fiscal e inflacionario El gobierno de Chávez había evitado la devaluación del bolívar frente al dólar no sólo por razones de 'pudor político' (arrodillarse frente al imperio), sino porque sabía bien la espiral inflacionaria que esto le causaría. Diversas estimaciones de analistas internacionales señalan que el efecto pass-through de esta reciente devaluación aceleraría la inflación en cerca del 3%-5%. Esto implicaría que la inflación total podría pasar del 25% al cierre de 2009 a un 30% al finalizar 2010, la más elevada de América Latina. Por el lado fiscal, la devaluación del 100% de la canasta petrolera (de 2.15 a 4.3) permitiría obtener recursos adicionales para incrementar el gasto público en un 2% del PIB y, simultáneamente, reducir el déficit fiscal al 3% del PIB, respecto del 6% antes proyectado para 2010. La devaluación múltiple del bolívar frente al dólar Conclusiones Como vimos, la devaluación múltiple del bolívar frente al dólar tendrá efectos diversos, en función de las canastas exportadoras hacia Venezuela. En el caso colombiano, esta devaluación deteriorará aún más el comercio bilateral. Los ITCR ponderados para la canasta colombiana (bolívar-dólar y peso-bolívar) sufrirán apreciaciones en el rango 3%-19% hacia el primer trimestre de 2010. Ello, en conjunto con las desviaciones de comercio, reduciría en un 16% adicional las exportaciones colombianas a ese país en 2010, cerrando en niveles de US$3.400 millones, frente a los US$4.050 millones de finales del 2009. En síntesis, este sistema de tasas de cambio múltiples tendrá sólo efectos de carácter temporal, no sostenibles, tanto a nivel de la inflación como de su impacto fiscal. Lo correcto sería virar hacia la flotación cambiaria, pero ello requeriría la flexibilización de todos los mercados, la desregulación de los mismos y el abandono del 'socialismo bolivariano', lo cual no ocurrirá mientras que prevalezca el dictador Chávez. Las elecciones parlamentarias de septiembre de 2010 serán un momento crucial para ver el curso que seguirá el tan convulsionado vecino. ✍ Sergio Clavijo REGRESAR |
| Fecha publicada: 10/03/2010 Fuente: Reporte Tema: economia Tags: El Dólar y Cadivi
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