Relacionarse con instituciones financieras da a las personas múltiples garantías
Urbi Garay, profesor de Finanzas en el Instituto de Estudios Superiores de Administración (Iesa), considera que la incursión de la gran banca venezolana en el micro-crédito, además de que es una obligación legal, 'no se debe sólo a responsabilidad social', sino que ha descubierto que 'es un nuevo sector de mercado que puede ser altamente rentable conformado por millones de personas, además de que es una contribución a la reducción de la pobreza'.
Micro-crédito. Refiere que el microcrédito, que entidades financieras especializadas desarrollaron hace años en otros países, 'ha permitido que gran cantidad de personas haya mejorado su nivel de vida'. Se ha dirigido, en particular, a personas que nunca habían tenido acceso al sistema bancario. No obstante, 'hasta hace poco los bancos tradicionales en Venezuela no atendían ese mercado, porque el microcrédito tiene montos muy pequeños, mientras que los costos de un banco comercial son altos, de modo que el microcrédito no resulta rentable, a menos que hagan adaptaciones como han hecho algunos bancos'.
Bancarización. En relación con la bancarización, Garay señala que 'todos están de acuerdo con que más gente tenga acceso a la banca', porque una persona que no tiene relación con los bancos pierde muchas de sus ventajas, como poseer tarjetas de crédito y/o débito, ahorrar u obtener créditos a tasas muy inferiores a las que posiblemente les cobra el usurero.
Pero la bancarización 'debería avanzar junto con un proceso de educación financiera, porque la mayoría de la población no sabe mayor cosa de finanzas'. 'Las personas deben saber que utilizar una tarjeta de crédito u obtener un préstamo bancario significa tener una deuda que hay que pagar, que tiene determinada tasa de interés, que antes de asumir obligaciones deben calcular si tendrán suficiente capacidad de pago, etc. 'Peor que no estar bancarizado es entrar al sistema bancario y luego retrasarse en los pagos'. REGRESAR |