|
|
|
La estrategia gubernamental para reducir la cotización del dólar permuta ha fracasado, al menos por ahora. El precio del billete verde que el presidente Hugo Chávez aseguró que lograría bajar a 4,3 bolívares ha subido desde el 8 de enero, cuando el mandatario devaluó la moneda y anunció que el Banco Central de Venezuela comenzaría a intervenir en el también llamado mercado paralelo.
El Gobierno decidió reconocer formalmente la existencia de este mercado, después de años calificándolo de inexistente o virtual, porque entendió que la disminución del precio del dólar permuta le serviría para amortiguar el efecto inflacionario y el costo político de la devaluación. Sobre todo en un año electoral como 2010: el 26 de septiembre los venezolanos escogerán a los nuevos integrantes de la Asamblea Nacional.
Lo que el Ejecutivo no ha terminado de entender, dijeron especialistas, es que no puede controlarlo todo. Mucho menos un mercado paralelo que no está determinado por las necesidades reales de divisas de la economía (que, en teoría, han bajado por las consecuencias de la recesión) sino que está más influenciado por la confianza que los particulares tienen en el bolívar (que se deterioró aún más con la devaluación).
Rafael Ávila, consultor en finanzas y profesor del IESA, considera que el problema de fondo es que la constante alta inflación y las frecuentes devaluaciones han hecho que los venezolanos se sientan desprotegidos al mantener su dinero en moneda nacional. '¿Por qué hay tanta demanda de dólares? Porque la gente busca resguardar sus ahorros en divisas, para que la caída del poder de compra del bolívar no le afecte'.
Ronald Balza Guanipa, investigador de la UCAB, confirma que la principal razón para que la demanda de dólares siga alta es la desconfianza en el bolívar. Agrega que hay un factor coyuntural que presiona la cotización del paralelo al alza: el crecimiento de la liquidez. 'El gasto público, que está subiendo por ser un año electoral, se está yendo a la compra de divisas, pues la cantidad de bienes no ha aumentado por la recesión'.
Del lado de la oferta, hay dos elementos que dificultan la meta gubernamental de reducir el precio del dólar paralelo: la poca celeridad de la Comisión de Administración de Divisas y la tímida intervención del instituto emisor en el mercado permuta. 'Cadivi no se da abasto para responder las solicitudes que recibe de los agentes económicos y el BCV apenas ha colocado 310 millones de dólares en 2 meses', señala Ávila.
Balza Guanipa expresa que, además de la lentitud de Cadivi y la irregularidad del Banco Central, la oferta también está restringida por la desactivación de dispositivos que se usaron para alimentar el mercado paralelo. 'Hubo otros mecanismos, los que utilizaba Pdvsa, por ejemplo, que en este momento no están funcionando'.
Ávila indica que más allá de que mejore el flujo de entrega de divisas por los canales oficiales, la demanda seguirá insatisfecha. La única manera de bajar o estabilizar el precio del dólar reitera es que la gente prefiera quedarse con bolívares. 'Y eso nada más se resuelve controlando la inflación.
Ese es el problema estructural.
Si no cambias eso, las personas siempre querrán protegerse comprando divisas'. REGRESAR |
*** noticias no disponibles *** |
|