Día folklórico, simbólico y patrio. Los diablos de Naiquatá, de Ocumare de la Costa, de Turiamo y de Cata compartieron tribuna con militares de Bielorrusia, Libia, Cuba, Argentina, Brasil, Guatemala, Argelia, Uruguay, Bolivia, Nicaragua, Ecuador y las policías de Dominica y San Vicente y Granadina. 'El desfile de diablos', lo bautizó Raúl Castro, presidente de Cuba. 'De los diablos buenos', remató Hugo Chávez, trajeado de gala verde oliva, con una estrella en la charretera. El ausente fue Colombia.
El sincretismo cívico-militar en Los Próceres, Caracas, tenía como objetivo advertirle a Estados Unidos que Venezuela, al celebrar el 19 de Abril de 1810, no estaba sola, en caso de una invasión, y que la Fuerza Armada Nacional haría una 'guerra de resistencia o de guerrilla', similar a la de Irak.
'Queremos que el imperio acepte la realidad: Venezuela se liberó y está decidida a ser libre. Hace 200 años empezó la Independencia, y ahora tomamos esa bandera. Hagamos lo que hay que hacer para derrotar el imperio de Estados Unidos y salvar el planeta', dijeron los narradores de la ceremonia. 'Más nunca la patria será hollada por extranjeros; no seremos colonia del imperio yanqui', alertó Chávez.
La atención de los presidentes de la Alba, como Cristina de Kirchner, de Argentina; Raúl Castro, de Cuba; Daniel Ortega, de Nicaragua; Evo Morales, de Bolivia; Rafael Correa, de Ecuador, y del resto de los asistentes al acto se centró, pues, en los nuevos 'brazos armados' de la FAN: la milicia bolivariana que, por primera vez, vistió una prenda roja; las botas eran negras para los hombres y blancas para las mujeres, quienes llevaban faldas, en lugar de pantalones; las charreteras, amarillas, y las correas, blancas. Las 'milicias campesinas' lucieron traje gris, con rayas rojas en los pantalones, guantes rojos, botas negras y un sombrero de cogollo. Sólo la Marina y la Aviación tenían 'uniformes antiguos' (blanco y azul, respectivamente), mientras que el Ejército y la Guardia Nacional combinaron el verde, con mangas, cordones y boinas rojas.
El general de división Celson Canelones, responsable del acto, estrenó charreteras al estilo de la colonia: redondas, de color amarrillo, y mostró todas las medallas que ha ganado en la FAN. En total, desfilaron 12.000 'combatientes socialistas', de ellos, 5.400 eran civiles; también, la Guardia de Honor presidencial con uniforme rojo; los F-16 y los nuevos aviones que el Gobierno compró a China y Rusia; además, se mostró la espada de Bolívar; Uno de los aparatos, un jet K-8 de fabricación china, usado en entrenamiento primario para interceptar vuelos sospechosos, aterrizó de emergencia en la base aérea Francisco de Miranda, debido a un desperfecto. Una junta de la Aviación investiga las causas del incidente, que no dejó lesionados.
La Guardia de Honor de Bielorrusia recibió más aplausos, porque hizo maniobras con las armas, con las capuchas y los sables. Los militares venezolanos mostraron las armas rusas y chinas, como los Kalashnikov, los RP-7 y los lanzamisiles.
En Los Próceres vendían 'el intumbable', las gorras y franelas por 20 bolívares a quienes, en buses oficiales, asistieron a la ceremonia. La figura de Chávez fue exaltada en franelas, gorras, mensajes de los ministerios y en las voces oficiales del acto: 'El comandante en jefe de la revolución; el comandante Presidente'.
La celebración del bicentenario comenzó a la 6:00 de la mañana en el Panteón Nacional, con las ofrendas de ministerios y el alcalde del municipio Libertador, Jorge Rodríguez; más tarde acudieron los presidentes latinoamericanos. Desde los edificios aledaños al Panteón se escucharon cacerolas. 'Sin pueblo, la Fuerza Armada Nacional está destinada al fracaso. ¡Unidad! ¡Unidad!', dijo en el paseo Los Próceres el locutor, recordando palabras del general Celson Canelones. REGRESAR |