Los resultados de la última Encuesta de Coyuntura Trimestral de Conindustria reflejaron que el sector manufacturero lleva cinco trimestres consecutivos en caída.
Durante los tres primeros meses de 2010 descendieron la producción, la capacidad instalada, los inventarios y las ventas.
Los niveles se asemejan, según el gremio, a los que registró la industria en 2003, cuando debido al paro de actividades de finales de 2002 e inicios de ese año, la economía retrocedió significativamente.
El presidente de Conindustria, Carlos Larrazábal, dijo que es indispensable que el Gobierno rectifique las políticas económicas y cree un clima de inversión. 'Pareciera que el Ejecutivo quiere achacarle a la empresa privada las consecuencias de la ineficiencia de sus políticas públicas'.
Recordó que a principios de año las proyecciones del gremio eran que al cierre de 2010, el PIB cayera alrededor de 5%, pero con los resultados que divulgó el BCV (el sector descendió 9,9%), seguramente la disminución será mayor a la vaticinada.
El continuo ataque a la propiedad privada y el racionamiento eléctrico, que se agudizó en 2010, son las principales razones de la caída de la industria, según el directivo. El limitado suministro energético perjudicó a más de 93% de las empresas consultadas, y el acoso a la actividad privada afectó a más de 80% de los encuestados.
'90% de los afiliados a la cámara dijeron tener dificultades en aumentar sus niveles de producción, debido al ataque de diferentes entes gubernamentales. El Estado controla una parte importante de la oferta de alimentos del país, y aun así vemos que la empresa privada es la que tiene la mayor responsabilidad del abastecimiento. Habría que investigar porqué las empresas confiscadas no producen', indicó.
Pocos dólares. La irregular entrega de divisas sigue siendo una traba en las operaciones del sector manufacturero. De acuerdo con los resultados de la encuesta, 75% de las compañías manifestó que tenían problemas para obtener los dólares oficiales; inconveniente que repercute en la adquisición de divisas y en el pago a los proveedores.
Larrazábal precisó que el retraso de estos dólares, en promedio, es de aproximadamente seis meses. Agregó que por la ruptura comercial con Colombia, decretada por el gobierno de Chávez desde mediados de 2009, varios de los afiliados a Conindustria mantienen deudas con proveedores de ese país desde hace año y medio, por la falta de liquidación oportuna de divisas.
En cuanto a los niveles de producción, 67% de las pequeñas industrias consultadas reportó caídas, 66% de las medianas y 53% de las grandes. 'También en lo que se refiere a la capacidad instalada, los empresarios más afectados son los de las pequeñas industrias, pues sólo están utilizando 43% de su capacidad. En general, este indicador bajó 2,77% con respecto al primer trimestre de 2009', señaló.
Todos los sectores industriales afirmaron disponer de escasos inventarios y pocas ventas. Sólo 44% de las empresas de alimentos, según los resultados de la encuesta, experimentó alzas en sus inventarios. Larrazábal explicó que esto obedece al régimen preferencial de entrega de divisas que tiene Cadivi para las compañías alimenticias y de medicamentos. REGRESAR |