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La construcción de un acueducto, un viejo anhelo de las comunidades aledañas a la carretera vieja Caracas-Los Teques, entre éstas La Esperanza, Los Tres Puentes y Zenda, y que pondría fin a años de compras de camiones cisternas que los surtiera de agua, se ha convertido en un dolor de cabeza para vecinos y usuarios, debido a la gran cantidad de lodo, polvo y huecos producto de las obras.
Desde el sector El Chorrito hasta El Matadero la vía tiene dos cicatrices, que en muchos sectores terminan convirtiéndose en una enorme zanja, que es donde se colocarán las tuberías que surtirán del líquido. El estado del camino hace que con las lluvias se formen charcos de agua y barro; los vehículos chocan por la estrechez de la carretera y por los huecos; los motorizados pierden el equilibrio y caen; se producen nubes de polvo que son las causantes de conjuntivitis y afecciones respiratorias como asma y bronquitis, sin contar los daños a los vehículos.
'Sabemos que vienen obras que nos beneficiarán, pero no pueden dejar eso así, porque generan un caos terrible', señaló Ana de Contreras, vecina de El Chorrito.
'El martes cerramos la vía para que nos prestaran atención, porque no nos paran, tenemos más de seis meses pidiéndoles que resuelvan estos problemas y nos ignoran, se burlan de nosotros porque tenemos que vivir en este chiquero, y como ellos viven con alfombra roja no les importamos', agregó.
Raúl Rodríguez y Eduardo Gil, vecinos de La Esperanza, criticaron que no se hayan llevado a cabo los trabajos para destapar las aguas servidas en el sector, lo que hace que se forme una gran laguna que ha dejado a varios vehículos accidentados.
'Hace poco se coleó un motorizado, iba a trabajar y se cayó de chapuzón en esa agua; el pobre salió todo marrón de barro y aceite, eso no debería ocurrir. Nosotros pedimos que resolvieran el problema; vinieron, echaron un poco de tierra, pusieron a un obrero a abrir un huequito con una cabillita y se fueron. En fin, no hicieron nada. Tenemos que vivir con este problema todos los días y justo al frente de la casa', dijo Eduardo Rodríguez.
Otra de las vecinas afectadas, Rosa Báez, agregó que su hija de 3 años de edad va a cumplir un mes con conjuntivitis. La infección se la provocó el polvo que se levanta cada vez que se seca el barro. 'Esto no tiene fin, si no es una inundación de barro entonces es un polvero que nos ahoga; además, me da miedo que esa laguna esté afectando las bases de mi casa y termine yo en problemas más graves', exclamó.
Transportistas afectados. Lorenzo Martínez, presidente de la línea de Conductores Unidos Las Cadenas, agregó que los costos de mantener las camionetas en servicio se han incrementado desde que se iniciaron las obras para construir el acueducto, porque se dañan las piezas del tren delantero, los amortiguadores y las ballestas.
'Además, estos trabajos en la vía generan mucho retraso en la carretera, porque hay sectores donde sólo está habilitado un canal y cuando vienen camiones se tranca la vía. Sabemos que los vecinos están cansados de tantos inconvenientes, creo que es momento de que se haga algo', exclamó el conductor. REGRESAR |
| Fecha publicada: 14/06/2010 Fuente: El Nacional Tema: transporte
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