El 10 de marzo del presente año desde la Sala Ríos Reyna del complejo cultural Teresa Carreño, el presidente de la República, Hugo Chávez, decretó un aumento lineal de 40%, para el personal médico.
A simple vista el porcentaje de la medida presidencial no es despreciable, pero en términos numéricos y reales, sumado al costo de la vida y al sacrificio del ejercicio de la Medicina, el anuncio ubica el salario de un médico Residente en apenas 2.500 bolívares fuertes por mes.
La Federación Médica de Venezuela (FMV) calificó y denunció que el beneficio otorgado resulta 'pírrico e insuficiente' para los profesionales de la salud, que hacen vida activa en los hospitales y ambulatorios.
En el escalafón profesional de la actividad gremial, ubica a los médicos especialistas, quienes deben haber cumplido entre 24 y 28 años de servicios ininterrumpidos en la salud pública, pudieran, dependiendo de su experiencia, obtener 6.000 bolívares fuertes cada mes.
El salario básico de 2.500 bolívares fuertes que devengan los galenos venezolanos está equiparado con sus semejantes de Haití, nación calificada como unas de las más pobres del hemisferio.
En la actualidad un trabajador de esta rama del territorio colombiano recibe una asignación mensual entre los cuatro y cinco mil dólares. En el caso de Chile, el Ministerio de Salud de este país cancela 5 mil dólares a sus trabajadores, sólo por citar unos ejemplos.
Para el subsecretario de la Federación Médica Venezolana, Juan Correa, la realidad del sueldo de los médicos 'es más un conflicto de voluntad política que otra cosa', aseguró.
'Los médicos hemos luchado durante décadas por un salario justo, que hoy en día no tenemos. Nos la pasamos de marcha en marcha y de conflicto en conflicto, y aún así es cuesta arriba obtener beneficios reales. ¿¡Por qué un médico residente gana sólo 2 mil quinientos bolívares fuertes, y en cambio un magistrado del Tribunal Supremo de Justicia puede ganar hasta 30 mil por mes!? Allí es donde estamos convencidos que es un conflicto de voluntad política', exclamó.
Correa denunció la inexistencia de un estado social de justicia e igualdad en el país.
'Si todos en el papel somos iguales, todos deberíamos ob- tener los mismos beneficios laborales. Somos los peores pagados no sólo en el país, si- no en el continente, lo que nos ubica muy por debajo de los demás profesionales agremiados', aseveró.
Testimonios de la emergencia
José Rafael Meléndez es médico residente recién graduado del hospital 'Núñez Tovar' de Maturín, en el estado Monagas. Está designado para laborar en el área de Emergencia, y es uno de los galenos que obtiene 2.500 bolívares por sus servicios.
'Luego de pasar años en las aulas, debo estar hasta 12 horas atendiendo emergencias de todo tipo, y trabajando con las manos. En mi turno somos dos médicos y cuatro enfermeras para atender a 50 pacientes al mismo tiempo. Lo hago por el amor a la carrera, pero por la asignación que me da el Ministerio de la Salud, lo que me provoca es irme a Europa, donde tienen crisis de galenos', dijo.
Meléndez informó que un promedio de siete de sus colegas, graduados en su promoción, están radicados en España, obteniendo hasta 8 mil euros por mes.
'El propósito que tenemos los doctores es retribuirle al pueblo, la oportunidad que nos dieron al sacar la carrera. A ellos nos debemos, pero con 2.500 bolívares de sueldo es mucho lo que podemos dar y poco lo que podemos recibir', dijo.
Igual realidad maneja Yamileth Ortiz, quien se desempeña como Médico II con ocho años de experiencia en el hospital 'Las Garzas', de Anzoátegui.
'Las autoridades se oponen a que trabajemos en hospitales y clínicas al mismo tiempo, nos quieren a dedicación exclusiva, pero sin ofrecer un pago acorde a la realidad. Yo cumplo con mi horario de ocho horas en el ambulatorio, y luego atiendo consultas privadas, para ver si algún día puedo reunir la inicial de un techo propio que aún no tengo', relató. REGRESAR |