|
|
|
Hasta el mes pasado los venezolanos podían acudir a una casa de bolsa y adquirir dólares libremente a través de bonos en divisas, pero el Banco Central ha tomado el control del mercado, clausurando las opciones existentes para enfrentar una creciente inflación.
El sistema que ha creado el Banco Central solo permite que los particulares compren dólares para viajes, el envío de remesas y el pago de estudios en el exterior, es decir, si una persona vende su apartamento o el carro no podrá cambiar a divisas estos bolívares, obligatoriamente tendrá que dejar su capital en Venezuela.
Esta opción no es nada atractiva. En los últimos doce meses los precios registran un salto promedio de 31% y lo máximo que paga la banca a los depositantes es una tasa anual de 15%, la Bolsa de Valores de Caracas no presenta opciones atractivas en una economía donde el sector privado se desdibuja e instrumentos de inversión como los mutuos han sido eliminados por las autoridades.
José Guerra, ex gerente de Investigación Económica del Banco Central, explica que 'la inflación va a licuar el ingreso de las familias que tengan que dejar sus ahorros en bolívares'.
Tradicionalmente el dólar ha sido el refugio de las familias y las empresas que tratan de preservar el poder de compra del dinero.
La balanza de pagos del Banco Central de Venezuela, en las cuentas de activos y pasivos del sector privado y los 'errores y omisiones', permiten a Ecoanalítica determinar que en 2009 la salida de capitales ascendió a 22 mil 406 millones de dólares, una cifra que supera en 10% a la de 2008 y constituye la más elevada para los últimos trece años.
El cierre de la válvula se traducirá en que una cantidad importante de bolívares quedará represada en la economía. 'Como es un dinero no deseado las personas van a consumirlo o van a tratar de protegerse de la inflación comprando bienes como apartamentos, con lo que se puede prever un incremento importante en los precios de la vivienda', dice José Guerra.
Barclays Capital advierte que si las autoridades insisten en mantener un alto grado de sobrevaluación de la moneda, en las condiciones políticas actuales y con tasas de interés negativas los venezolanos buscarán alternativas para comprar dólares al margen de los sistemas controlados y surgirá un mercado negro.
El resultado previsible es que el precio del dólar en este mercado se convertirá en referencia para los precios, generando 'mayor presión inflacionaria', indica Barclays.
Analistas advierten que en una economía donde 95 de cada 100 dólares están en manos del Gobierno porque provienen de las exportaciones de petróleo, la oferta será muy pequeña en el hipotético mercado negro y, por tanto, el tipo de cambio será muy elevado.
Inmerso en una campaña electoral donde se decidirá el destino de la Asamblea Nacional, el Gobierno ha comenzado a impulsar el gasto público y a medida que ingresen nuevos bolívares a la economía aumentará la demanda de dólares y el consumo.
Bancos de inversión y organismos multilaterales como el FMI proyectan que Venezuela tendrá una inflación de al menos 35% este año. REGRESAR |
*** noticias no disponibles *** |
|