|
|
|
Los pronósticos sobre la inflación de abril se quedaron cortos. Aunque la variación de 5,2%, registrada en el cuarto mes del año, ya la estaban sintiendo los consumidores, para muchos expertos financieros fue lo que llevó al Gobierno a arreciar las medidas económicas.
El resultado: una semana después de que el Banco Central de Venezuela publicó el indicador, se paralizaron las operaciones en el mercado permuta mientras se definía el nuevo mecanismo cambiario, ahora tutelado por el BCV.
El argumento expuesto para el cambio de reglas fue que el mercado se había convertido en especulativo y que la cotización de ese dólar no reflejaba la realidad de la economía.
Hubo entonces una fuerte relación entre el comportamiento del permuta y la alta variación alcanzada en abril. Ese mismo alegato fue el escogido por los representantes del gabinete económico para justificar el incremento de los costos de bienes y servicios.
Este señalamiento se mantuvo en el discurso gubernamental en mayo, cuando el índice nacional de precios al consumidor se desaceleró a 2,6%.
Esta variación hizo que los venezolanos sintieran las consecuencias de una inflación acumulada en el año de 14,2%, que llega a 31,2% si se cuentan los últimos 12 meses.
'No dudo que en el ámbito inflacionario haya factores especulativos', dice el economista José Manuel Puente. 'Estoy de acuerdo con que el Estado regule y supervise a quienes producen y venden, en defensa de los consumidores. Sin embargo, esa especulación no es la causa de la inflación.
El también profesor del IESA proyecta que el INPC cerrará 2010 entre 30% y 35%, lo que, aunado con una caída del índice de remuneraciones, generará una disminución en el consumo privado de hasta 5%.
Más allá de los números, señala que la realidad económica del país refleja verdaderos impulsores inflacionarios: caída en la producción; acoso a los factores productivos, que arrecia con el impulso del modelo socialista a través de expropiaciones; y el ajuste del mercado permuta en respuesta a la relación oferta-demanda, dado que muchos empresarios deben recurrir a este dólar para importar materia prima o productos terminados.
'En abril sí hubo un efecto de estacionalidad con la producción de algunos rubros agrícolas. Pero en los últimos 12 meses, estos productos registran una variación de 94,5% en Caracas, la cual no es consecuencia ni de la especulación, ni de la estacionalidad. Tiene que ver con los desequilibrios generados por las políticas incoherentes en el ámbito económico', expresa.
'Se tapó ese foco' El economista Jesús Farías señala que la inflación acumulada en 2010 es consecuencia de ataques especulativos en el mercado cambiario. Argumenta que la desaceleración de mayo, cuando se mantuvieron paralizadas las operaciones de permuta, es la mejor muestra de ello.
'Se tapó ese foco inflacionario', dice, y asegura que este año terminará con un índice de 25%. 'Estará ligeramente por encima de la meta establecida entre 20% y 22%'. Descarta que el consumo caiga.
Farías menciona una de las causas estructurales de la inflación: la existencia de una economía rentista que hace que el nivel productivo sea bajo. Al igual que Puente, cree que es uno de los problemas que se debe corregir si realmente se pretende reducir el INPC a un dígito, como lo ha prometido la revolución socialista.
Puente y Farías están de acuerdo en este punto. El profesor del IESA agrega dos iniciativas: 'Es necesario generar un ambiente de negocio propicio para que se amplíe la producción y una política cambiaria consistente y coherente'. Farías recomienda a corto plazo: 'Hay que hacer un esfuerzo importante por garantizar abastecimiento en el mercado con los bienes de la canasta básica, bien sea con producción nacional, pero si no se logra, que sea con importaciones'. REGRESAR |
*** noticias no disponibles *** |
|