La llegada a Caracas del nuevo embajador de Estados Unidos, Larry Palmer, dependerá de la rapidez con la que el Congreso de ese país ratifique su nombramiento.
El presidente Hugo Chávez firmó y envió a Washington, a finales de la semana pasada, el plácet o aprobación del diplomático. El Departamento de Estado hizo la solicitud en marzo y tenía tres meses esperando la respuesta.
La Embajada de Estados Unidos no ofreció información sobre el tema.
Fuentes de Washington aseguraron que el gobierno de Barack Obama espera que Palmer llegue a Caracas en el verano.
Patrick Duddy, actual embajador, estará en las festividades del 4 de Julio, Día de la Independencia de Estados Unidos, y luego volverá a su país.
El Parlamento es la clave para que el Ejecutivo norteamericano alcance su meta. La Casa Blanca debe oficializar la selección Palmer, un diplomático negro de 62 años de edad, como candidato a jefe de la legación en Caracas.
El funcionario deberá acudir a la Comisión de Asuntos Exteriores del Senado para ser confirmado. Si lo logra, se someterá a una segunda aprobación, esta vez de la Cámara Alta.
Uno de los escollos es que el Partido Demócrata, de Obama, perdió la mayoría de 60 senadores de 100, luego de la muerte del legislador Edward Kennedy y la victoria del republicano Scott Brown. Tendrá que negociar con los republicanos para que Palmer sea ratificado. Otra traba es el receso parlamentario de verano, que comenzará en agosto.
Una de las opciones que tiene Obama es aprovechar la facultad constitucional llamada recess apointment, que permitiría a su embajador asumir la misión sin pasar por el Senado, instancia a la que debería presentarse el año legislativo siguiente para la confirmación.
John Caulfield, encargado de negocios, dirigirá mientras la legación. REGRESAR |