|
|
|
Ayer en la tarde comenzó la demolición de otra quinta de Chacao que soportaba parte de la memoria arquitectónica de la ciudad. La casa Marina, donde funcionó el restaurante Barbaroja, en la avenida Tamanaco de El Rosal, de la década de los cuarenta y es una muestra de la arquitectura neovasca que se hizo en Caracas.
La quinta Marina sobrevivió en medio de un distrito de torres y parece que seguirá el destino de Villa Gladys y Casa 27, otros patrimonios derribados en el municipio Chacao.
De acuerdo con la información que tiene la arquitecto Hannia Gómez, presidenta de la Fundación de la Memoria Urbana, el diseño es atribuido al vasco Miguel Salvador Cardón. El inmueble sufrió muchas intervenciones cuando se usó como restaurante y fue pintado de amarillo estridente.
Lo que quedaba de la casa original era el portal de piedra artificial y las molduras de la fachada. Sin embargo, hace dos años cuando se hizo un primer intento por demolerla, los vecinos de la zona solicitaron la protección al Instituto de Patrimonio Cultural.
El 19 de diciembre de 2008 el IPC emitió un oficio a la Ingeniería Municipal de Chacao en el que recomendaba su preservación, aunque no está en le inventario. En el documento se pide que antes de permitir cualquier demolición se haga un estudio de las piezas de valor de la fachada, que deben ser preservadas e incorporadas al proyecto que se ejecute.
Iris Rangel, de la Asociación para el Rescate del Patrimonio Histórico de Venezuela, dijo que este oficio validaría la declaratoria de bien de interés cultural, que obliga a sus propietarios a solicitar al IPC permisos para sus remodelaciones e impide que las alcaldías autoricen su demolición . REGRESAR |
| Fecha publicada: 23/06/2010 Fuente: El Nacional Tema: bienes
|
*** noticias no disponibles *** |
|