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Venezuela avanza en sentido contrario, y de no revertir la marcha, es probable que la economía alcance un estado de postración Luis Brusco Ortega
Especial para Emen
No se conoce país alguno que haya construido las condiciones para lograr el crecimiento y desarrollo económico en el largo plazo, sin haber avanzado en una estrategia conformada por un apoyo del Estado al sector privado, una amplia capitalización de la mano de obra mediante educación de calidad, un fuerte apoyo al progreso tecnológico de procedencia endógena y un incremento de la competitividad y de la apertura comercial, sustentado en la preservación de los equilibrios macroeconómicos y en las economías de escala de las empresas.
Hoy Venezuela avanza en sentido contrario, y de no revertirse el camino es muy probable que más temprano que tarde nuestra economía alcance un estado de postración y atraso que será difícil de superar pese a la presencia del petróleo.
En materia de educación y de progreso tecnológico, las evidencias son contundentemente negativas. Por un lado, las universidades que imparten educación de calidad y realizan actividades de investigación son objeto hoy de un preocupante cerco presupuestario, mientras que del otro lado se adelantan programas educacionales improvisados y de dudosas certificaciones académicas.
Con respecto a los equilibrios macroeconómicos y al apoyo al sector privado, la realidad muestra una situación totalmente adversa al objetivo de crecer económicamente.
En efecto, la actual aceleración inflacionaria y la delicada inestabilidad cambiaria, junto al persistente proceso de expropiaciones de entidades productivas, en nada contribuyen al deseado propósito de crecer.
Finalmente, para completar el cuadro de regresividad económica, el Gobierno viene adelantando la aprobación de un conjunto de leyes para establecer lo que ellos denominan 'el modelo productivo socialista' (negado en el referéndum constitucional del 2 de diciembre de 2007).
Son normas creadas para construir una economía primitiva, y entre las cuales destacan el reglamento de la Ley del Consejo Federal de Gobierno, la Ley de Comunas y la del Sistema Económico Comunal.
Lo de primitivo se explica porque constituyen sistemas productivos ya propuestos e implementados casi un siglo atrás y solo terminaron creando empresas totalmente improductivas, no generadoras de ahorro para el autofinanciamiento, técnicamente muy mal dirigidas, nada competitivas, estimuladoras de un uso ineficiente del gasto público y que además servían como medio para restringir y planificar el consumo de las familias.
Sin duda este es el modelo que se aplicó en todas aquellas economías del siglo XX conocidas bajo el emblema de socialismo real, y que hoy aún se mantienen vigentes en pocos países (uno de ellos en nuestro continente) a costa de un extremo nivel de pobreza. REGRESAR |
| Fecha publicada: 03/07/2010 Fuente: El Mundo Tema: economia
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