La familia del detective de la Policía de Chacao, José Alexander Aquino, asesinado a golpes por los ocho reos que se fugaron la semana pasada de los calabozos de esa policía municipal, pidieron al alcalde Emilio Graterón investigar presuntas irregularidades dentro del cuerpo de seguridad.
'Esta muerte debería servir de reflexión. El alcalde debe ver bien qué sucede en la policía. No es posible que mi hermano haya sido el único muerto en la fuga de los ocho presos, pues siempre hay funcionarios en ese lugar', dijo Ingrid Aquino, hermana de la víctima.
La mujer está segura que hubo complicidad en la evasión.
El pasado 5 de julio, José Aquino, de 44 años de edad, fue estrangulado por prisioneros que escapaban de la comisaría de la policía municipal. Permaneció 7 días en coma y murió el lunes en la clínica El Ávila.
Sólo un funcionario está detenido por el caso, pese a que 6 están imputados incluyendo al fallecido por la Fiscalía General. Alejandro Caloir, detective de Polichacao, permanece en la Zona 7 de la PM por facilitar presuntamente un arma de fuego a uno de los internos fugados.
El detective Aquino tenía 16 años en Polichacao. 'Los últimos meses estaba contento, pues lo pusieron a prestar servicio en el área de seguridad interna. Decía que era menos peligroso que la calle', dijo Ingrid Aquino.
Vigilaba a 40 internos en una celda con capacidad para 20, según cálculos de Polichacao.
4 de los fugados estaban acusados de robo y secuestro, y esperaban por cupo en una cárcel. Daniel Jóvez, director de Polichacao, indicó que en 3 oportunidades solicitó trasladarlos al Internado de Los Teques. 'No fue aceptado por falta de espacio', acotó. REGRESAR |