De las grandes empresas en Barcelona, sólo una de propiedad privada -MMC Automotriz, ensambladora de vehículos Mitsubishi y Hyundai - y la fábrica de tubos Soltuca, expropiada y entregada a Pdvsa, se mantienen operativas.
Otras, como es el caso de Café Anzoátegui redujeron personal y producción.
Dos que fueron emblemáticas, Vivex, la planta de vidrios para vehículos, y Metal Press, fabricantes de partes automotrices, sucumbieron. La primera por conflictos laborales, y la segunda porque la importación de carros completos por las ensambladoras, la sacó progresivamente del mercado.
Muchas empresas han sido forzadas a cerrar por causa de las condiciones sanitarias y ambientales.
En ese caso, están las que se dedicaban a industrializar alimentos y no podían trabajar con las cloacas desbordadas.
En la última década, la fuerza laboral se redujo de aproximadamente de 8 mil a 2 mil trabajadores, explicó Espartaco Ranghi.
El malandraje desvalijó galpones completos. 'El patrullaje policial desapareció. No hay vigilancia, la policía no entra por temor. Le pido al presidente Chávez, que venga a ver ese desastre. Gente viviendo en la miseria más absoluta en la zona industrial', denunció. REGRESAR |