Los patrones, en 11 años, han cambiado. Antes, el secuestro era exclusivo de las zonas fronterizas, las víctimas preferidas eran los ganaderos y los números no golpeaban con tanta fuerza. Antes, durante los tres quinquenios (15 años completos) de presidentes distintos que precedieron al gobierno actual, la cifra de secuestros, según Fedenaga, totalizaba 475 hechos.
Hoy todo ha cambiado. El secuestro ocurre hasta en los barrios más pobres de todo el territorio nacional, las víctimas preferidas son estudiantes y las estadísticas no paran de crecer. La misma central ganadera, hoy, tras once años y medio (tres quinquenios en curso) bajo una misma gestión de Estado, asegura que se han completado 2.676 secuestros. Y los números que ellos manejan, según aclara el presidente de Fedenaga, el veterinario Manuel Cipriano Heredia, siempre son 45 o 50% menores que los que completa el Cicpc. 'Nuestros números tienen el aval de tener nombre y apellido. Además, nosotros no sumamos los secuestros express', refiere.
La gestión de Estado actual ha completado, hasta el 30 de junio pasado, unos 4.745 días más o menos. En ese tiempo, según Fedenaga, han ocurrido 2.676 secuestros, es decir, en estos años de rojo han secuestrado a una persona cada dos días.
En estos 11 años y medio de vaivenes ha habido altas y bajas. De acuerdo con los números de la central ganadera, 2010 podría cerrar con una ligera disminución si es que se mantiene la tendencia.
Hasta el 30 de junio, en Fedenaga habían logrado sumar 157 secuestros ocurridos en todo el país. Eso representa 41% del total completado en 2009, cuando el año cerró con 382. Según las cifras del Cicpc que suman los secuestros express, hasta el 30 de junio, reveló una fuente de forma extraoficial, se habían recibido 297 denuncias, 43% del total con el que cerró 2009. El año pasado, según reveló el mismo director del Cicpc, comisario Wilmer Flores Trosel, fueron 688 secuestros ocurridos en toda la nación.
Aún sin aplicación
Manuel Cipriano Heredia dice que la nueva Ley Antiextorsión y Secuestro, según el seguimiento que él ha hecho, aún no se aplica.
El documento tiene casi un año de aprobado por la Asamblea Nacional y al parecer aún ningún secuestrador ha sido sentenciado bajo las disposiciones de ese articulado. Ante esto fue consultado un funcionario del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas adscrito a la División Nacional de Antiextorsión y Secuestro, y, aunque prefirió no revelar su nombre, refirió que, según él tiene entendido, aún no se le aplica la nueva ley a los secuestradores que se han detenido.
El nuevo documento, entre muchas cosas, dice que la sentencia es de 26 a 30 años de condena sin beneficios. 'No es nuestra competencia hacerle seguimiento a esos casos, pero sé que a uno de los miembros de 'Los Invisibles', la banda más peligrosa de secuestro express en Venezuela, lo sentenciaron a 14 años. Supuestamente decían que lo hicieron así porque los delitos se cometieron bajo la legislación anterior. Por eso, al parecer, no le aplicaron la nueva ley', dijo el efectivo consultado.
'Yo me siento muy decepcionado, porque aunque sí ha habido voluntad del Estado en resolver el problema, todavía falta mucho. A veces pareciera que le importaran más los secuestrados de otras tierras que los de Venezuela. Aquí tenemos venezolanos secuestrados desde hace ocho años. Sobre todo en Táchira. Y nadie ha movilizado nada por ellos. Ellos fueron secuestrados por la guerrilla o vendidos a ella', refirió Manuel Cipriano Heredia.
Bandas de secuestradores
Según las fuentes consultadas dentro del Cicpc y la información que por su parte maneja la Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela, hay grupos de disidentes de guerrilla y paramilitarismo, hay guerrilla y paramilitares y hay hampa común, todos, dedicándose al secuestro en Venezuela.
Los grupos organizados de hampa común son los más peligrosos, coinciden los funcionarios del Cicpc y Heredia, porque son los que menos logística tienen y por lo general poco les importa la integridad de sus secuestrados. Ellos suelen venderlos a la guerrilla o a los paramilitares.
Además, hay grupos reincidentes. Al parecer quedan libres con medidas cautelares y se vuelven a reorganizar. Ellos cuentan con supuestos policías que se unen a las bandas. Adentro de las cárceles dejan 'buenos' contactos que ayudan en secuestro. Es así como muchas veces, luego de un estudio minucioso de entrada y salida de llamadas, se descubre que las negociaciones se hacen desde varias cárceles venezolanas.
En otras oportunidades los propios secuestradores, aunque estén presos, mantienen el contacto con su banda y desde adentro planifican y participan. En varios expedientes de casos de secuestro, nombres como el de la cárcel de Tocorón, La Planta y Puente Ayala tienen su puesto. Desde allí, al parecer, se ha negociado algún secuestro en Venezuela.
Problemas
A todo eso debe sumársele que la División de Antiextorsión y Secuestro del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas no cuenta con recursos humanos ni con la dotación suficiente.
En total son 55 funcionarios los que repartidos en toda la nación trabajan para atacar el flagelo. Según estima el experto consultado, en promedio, para ofrecer una respuesta óptima al bombardeo, deberían ser cinco funcionarios por caso. Además, deberán contar con una caja chica o una partida especial para los viáticos que necesitan los policías para los viajes que deben realizar.
Sin embargo, y a pesar de las deficiencias con las que tienen que pelear los policías, logran resultados óptimos y los vaivenes de los números dejan de pegar tan fuerte.
Pero si el equipo y la logística fuera la óptima dentro de los cuerpos de seguridad que se dedican a este problema, el número de secuestros no sería tan alto como se ha dejado ver durante estos 11 años y medio. REGRESAR |