Con mucha sorpresa y preocupación recibieron los colombianos residentes en Caracas la noticia sobre la ruptura de las relaciones diplomáticas entre Venezuela y Colombia.
Gilberto Beltrán Sandoval, un colombiano, quien es director de un concesionario de automóviles, tiene la esperanza de que sea algo temporal, pues se trata de pueblos hermanos que tendrán que convivir, quieran o no. Aunque dice que el hecho lo tomó por sorpresa, era algo que esperaba, pues dice que los gobernantes estaban esperando que ocurriera un detonante para llevar a cabo una decisión que acariciaban hace tiempo.
Tomás Valdés, presidente de la Asociación de Palenqueros en el barrio Nuevo Horizonte, en Catia, confesó que aún no sabía mucho de las razones de fondo que habían provocado el rompimiento de las relaciones, pero lamentó profundamente el hecho. Dijo que no entendía del todo por qué los gobernantes 'son incapaces de hacer énfasis en las muchas cosas que nos unen', y en cambio están siempre exaltando las diferencias.
Ahora tiene el temor de que esta decisión afecte a los miles de colombianos que viven en Venezuela y a los venezolanos que viven de aquel lado. Recordó que hay muchísimo intercambio comercial entre las familias, y ese intercambio se verá ahora muy perjudicado.
Luis Echeverry, miembro de la Asociación Amigos de Since, quien lleva mas de 33 años viviendo en Catia, afirmó: 'esta situación la veo bastante grave, porque eso nos afectará directamente a los que tenemos familias allá, que debemos mandar remesas frecuentemente y además no sabemos en qué condiciones vamos a quedar nosotros aquí, luego de esta decisión política'.
Por su parte, José Castañeda, de la Asociación Colombo Venezolana Campocrucense - Asocovemaca, comentó que es lamentable que 'dos pueblos hermanos se peleen. Nosotros tenemos toda una vida aquí en Venezuela y nos sentimos otro venezolano más. Esperamos que con el nuevo gobierno sea reconsiderada esta decisión y podamos lograr la paz entre nuestro pueblos'. MCV / JB / MDR REGRESAR |