De acuerdo con los cálculos que manejan los empresarios colombianos, la deuda hasta marzo de este año se ubicaba en 1.500 millones de dólares.
A partir de la congelación de las relaciones comerciales con Colombia, decretada hace un año, los pagos a los proveedores de ese país también entraron al congelador, pues desde entonces el Gobierno no ha liquidado divisas a las empresas locales para honrar dichas deudas.
Las solicitudes de liquidación que las empresas han introducido ante la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) para tal fin fueron sometidas a "análisis" por parte de las autoridades; evaluación que todavía se mantiene.
El ministro de Alimentación, Félix Osorio, declaró a este diario que los pagos "siguen pendientes".
De acuerdo con los cálculos que manejan los empresarios colombianos, la deuda hasta marzo de este año se ubicaba en 1.500 millones de dólares.
Esta situación ha traído como consecuencia complicaciones legales para los importadores nacionales.
Ahora, con el quiebre de las relaciones diplomáticas entre ambos países, crece la preocupación entre los industriales, quienes esperaban que con el nuevo gobierno de Colombia se reactivaran las relaciones comerciales y se abriera la posibilidad de cancelar las deudas.
Además, se han perdido líneas de créditos y relaciones comerciales de larga data, que estiman serán difíciles de recuperar aun cuando sean retomadas las relaciones diplomáticas entre Venezuela y Colombia.
Uno de los sectores más preocupados es el de la confección, pues Colombia es el principal mercado para importar materias primas. Incluso, pese a que las relaciones comerciales estaban congeladas, las industrias seguían importando desde el vecino país, a través del mercado de permuta.
Mariela Osorio, directora de la Cámara Venezolana de la Industria del Vestido (Cavediv), señaló que la liquidación de divisas para pagos a proveedores colombianos está paralizada.
Explica que hay algunos proveedores que entienden la realidad del mercado venezolano y son flexibles, pero hay otros que han dejado de venderles a las industrias locales.
Esta misma situación también se ha presentado en el sector lácteo, donde algunos importadores fueron demandados por los exportadores por retrasos en los pagos de las importaciones.
Para mantener las líneas de crédito, los importadores acudían al mercado de permuta para ir bajando la deuda, mientras Cadivi liquidaba las divisas a cotización oficial.
Pero esa ya no es una solución. Ni siquiera el Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (Sitme) se vislumbra como una opción para obtener divisas y pagar las deudas, pues, al parecer, según han manifestado los importadores, las divisas obtenidas a través de este sistema de cambio sólo podrán utilizarse para hacer nuevas importaciones y no para pagar deudas que fueron adquiridas anteriormente.
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