El Departamento de Estado respaldó el jueves al nominado a embajador estadounidense en Venezuela y dijo que sus comentarios recientes “transmiten nuestra mejor opinión sobre temas entre Estados Unidos y Venezuela”.
Palmer “ha presentado sus respuestas al Senado como parte del proceso de nominación. Ellas transmiten nuestra mejor opinión sobre temas entre Estados Unidos y Venezuela”, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, durante su conferencia de prensa diaria.
“Queremos ver confirmado al embajador Palmer. Valoramos el tener un embajador en Caracas para tener conversaciones directas con el gobierno venezolano, para intentar aclarar temas entre nosotros y mejorar nuestra relación”, agregó.
Por su parte el portavoz del Departamento de Estado para América Latina, Charles Luoma-Overstreet, dijo que “hay preocupaciones continuas sobre los posibles vínculos entre el Gobierno de Venezuela y las FARC”.
“El embajador Palmer señaló esas preocupaciones que nosotros compartimos”, agregó.
Luoma-Overstreet afirmó que EE.UU. “se adhiere a sus obligaciones de no interferir en los asuntos de otras naciones” y enfatizó que su país “continúa interesado” en una relación “productiva” con Venezuela basada en intereses comunes.
No obstante, señaló que el embajador Palmer defenderá la posición estadounidense de que “todas las naciones en el hemisferio tienen el compromiso de prevenir el uso de su territorio por parte de organizaciones terroristas extranjeras”.
Antecedentes
Al responder un cuestionario presentado por la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Palmer mostró inquietud por el posible aumento de la influencia cubana en las fuerzas armadas de Venezuela, y afirmó que los militares venezolanos se encuentran con baja moral por algunos nombramientos “con motivación política”.
Caracas respondió el miércoles pidiendo explicaciones a Washington por los comentarios, y advirtiendo sobre la dificultad de que las autoridades locales aprueben al diplomático.
La comisión de Relaciones Exteriores recomendó el martes al pleno del Senado la confirmación de 32 nominados a embajadores, incluyendo los de Colombia, Perú, Chile y Panamá. Pero Palmer no estaba en la lista.
Tras escuchar a Palmer durante una audiencia celebrada el viernes, el senador demócrata Robert Menéndez expresó dudas sobre la capacidad de que el diplomático muestre la contundencia necesaria ante el gobierno del presidente venezolano Hugo Chávez.
El Senado inicia esta semana su receso veraniego, por lo que no está claro cuándo habrá una decisión sobre Palmer.
Palmer es un diplomático de carrera del Servicio Exterior estadounidense, que fue embajador del país en Honduras y encargado de Asuntos Exteriores en Quito. Actualmente es presidente de la Fundación Interamericana.
Una relación difícil
Venezuela y Estados Unidos han tenido una difícil relación durante los 11 años de gobierno de Chávez, quien acusó en numerosas ocasiones al ex mandatario George W. Bush de promover conspiraciones contra su gobierno. A pesar de que las fricciones disminuyeron desde la elección de Barack Obama, las relaciones se mantienen tensas.
Chávez expulsó al embajador saliente Patrick Duddy en septiembre del 2008 en “solidaridad” con una decisión similar del presidente boliviano Evo Morales, quien ordenó la salida del embajador en La Paz, Philip Golberg, acusándolo de intervenir en los asuntos internos bolivianos.
En represalia, Washington declaró “persona no grata” al diplomático venezolano Bernardo Alvarez y lo expulsó.
Duddy y Alvarez regresaron a sus cargos a mediados del año pasado luego que ambos gobiernos acordaron restablecer las relaciones tras un breve intercambio de palabras entre Obama y Chávez en la pasada Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago. REGRESAR |