El gobierno anunció el final del racionamiento eléctrico, y como siempre es imposible creerle. Usted va a un centro comercial, estaciona en el sótano 5 ó 6, y debe subir a pié por escaleras sin ventilación. Los ascensores no funcionan.
Entra a una oficina y no hay aire acondicionado, las escaleras eléctricas, en su mayoría, tampoco funcionan. ¿Qué ocurre? Pues que al anuncio de fin del racionamiento, no lo acompaña el hecho de informarle a la ciudadanía que las penalizaciones arbitrarias por supuestos 'excesos' en el consumo, también han cesado. ¿O será que finalizar el racionamiento, significa en la práctica pérdida de calidad de vida, y por negligencia de un gobierno que no ha sabido incrementar la generación de electricidad, el ciudadano tiene que acostumbrarse a calarse todas esas incomodidades? En el mundo moderno la clave es producir para satisfacer la demanda, no contraer la oferta. ¿Ni eso saben? REGRESAR |