Sin reaccionar, débil. Así continúa la cotización de la moneda venezolana en el eje fronterizo, lo cual tiene serias implicaciones a ambos lados de la zona.
Pero la discusión de la debilidad del bolívar ha tomado otro rumbo.
Más allá de la imperfección del mercado, la falta de información o de escasez de dólares en Venezuela, sobre la mesa hay sendas propuestas que pretenden de alguna manera fortalecer el bolívar, al menos en el eje fronterizo.
Desde hace un tiempo, por ejemplo, algunos sectores económicos y productivos han sugerido la intervención de los bancos centrales de ambos países en el mercado cambiario. De esta forma, dicen, se podría regular el precio de la divisa.
De hecho, el pasado viernes, el canciller Nicolás Maduro, durante la visita que hizo a San Antonio del Táchira la semana pasada, aseguró que la propuesta para regular el cambio bolívar-peso está siendo evaluada por el Banco Central de Venezuela (BCV).
Vale señalar que el secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Fronteras, Feijoo Colomine Rincones, afirmó a Emen que la convertibilidad de la moneda tiene que obedecer a acuerdos entre el Banco de la República en Colombia y el BCV y no a pactos de mercado, como -según él- parece ocurrir en esa zona.
Otro de los que ha opinado sobre esta materia es el gobernador de Norte de Santander, William Villamizar Laguado, quien propuso durante la instalación de la Macrorrueda Nacional de Negocios, en Cúcuta, que el Gobierno colombiano estudie la posibilidad de que el Banco de la República pueda comprar los bolívares al precio del dólar oficial en Venezuela.
La propuesta
Lo que se busca es que pueda existir un convenio entre el Banco de la República de Colombia y el Banco Central de Venezuela, para crear una especie de cámara de compensación y así retomar el tema cambiario y poner el bolívar en su 'justo valor', de acuerdo con afirmaciones de operadores cambiarios en el estado Táchira.
¿Qué opinan en Colombia?
Aunque la iniciativa ha generado en Venezuela cierto optimismo, del otro lado la situación no parece ser la misma.
Camila Quevedo Vega, economista macroeconómica de Investigaciones y Estrategia del Grupo Bancolombia, señala que si bien el bolívar en la frontera se rige por el mercado cambiario de Venezuela, ello no significa que el Banco de la República emprenda acciones para atajar o mantener cierto nivel de tasa de cambio bolívar-peso.
'Si no lo hace con el dólar mucho menos con el bolívar fuerte', dijo.
Asimismo, Ricardo Bonilla, investigador del Centro de
Investigaciones para el Desarrollo (CID) de la Universidad Nacional, opina que el instituto emisor en Colombia no haría este tipo de intervención, a pesar de que tiene la potestad de hacerlo en el mercado cambiario.
Los argumentos en este sentido tienen que ver con el monto que se negocia, el diferencial cambiario y el hecho de que el bolívar no es moneda de reserva en Colombia.
Entretanto, Carlos Luna, presidente de la Asociación de Profesionales del Cambio en Cúcuta (Asocambios) y uno de los actores directos en este campo, dijo que en forma práctica no es viable que los bancos centrales intervengan en el precio del bolívar en la frontera, a menos que se pague el diferencial cambiario.
A su juicio, es mejor analizar qué pagos se pueden hacer con el bolívar fuerte para que haya demanda, lo que contribuiría -según el dirigente gremial- a controlar la cotización de la moneda venezolana.
Es por eso que de llegar a renovarse el convenio de importación de gasolina hacia Colombia, Luna recomienda que el pago se haga en bolívares.
Otra de las propuestas de Asocambios es aplicar el sistema de pagos en monedas locales, modelo utilizado en 2008 entre Argentina y Brasil, que permitió el comercio entre ambos países en sus monedas (peso y real) y no en dólares.
'Este sistema de pagos en monedas locales puede profundizar el comercio exterior en bolívares y pesos, lo que disminuiría los costos de las transacciones, tanto financieras como administrativas', puntualizó Luna. REGRESAR |