| Con la mayor vergüenza de lo que significa administrar una banca pública, el Banco Industrial de Venezuela comenzó la botadera de real regalando tarjetas de créditos por 10.000 bolívares a los empleados públicos, incluyendo a los obreros, que por supuesto ya las debieron copar hasta al cogote. Sin análisis de nada y menos sobre la capacidad de pago del tarjetahabiente. De otra parte, obtenían la autorización del cliente para descontar la cuota mínima de la nómina. Esta banca nada socialista, lo que está haciendo es endeudar a los empleados públicos con el plástico capitalista, que verán el próximo mes cuando su ya mermado salario se vea aún más deteriorado, debiendo acudir a los tradicionales prestamistas que cobran entre un 20 y 30% mensual, para poder emparejar sus ingresos y cubrir sus necesidades mínimas. ¿Para esta cómica es que van a recapitalizar de nuevo al Banco Industrial? REGRESAR |