|
|
|
A principios de 2007 VenEconomía anticipó, entre otros, dos hechos.
El primero, que no volverían a repetirse en 2007 los aumentos dramáticos registrados en los años 2002 a 2006, cuando el precio promedio de exportación del petróleo venezolano subió de $21.95 por barril (2002), a $25,76/bbl. (2003) $33.88/bbl. (2004), $46.03/bbl. (2005) y $56,45/bbl. en 2006.
Es más, VenEconomía estimó que los precios se estabilizarían en el corto plazo o, inclusive, que tenderían a la baja. Entre otras, esta apreciación se basó en que la oferta global ha aumentado lo suficiente como para satisfacer (y superar) la demanda esperada.
Hasta junio los resultados hacían prever que esa expectativa estaba en lo cierto, ya que el precio promedio del primer semestre de 2007 fue de $55.11/bbl., o sea 2,4% menos que el promedio del año 2006.
No obstante, en las últimas semanas, los precios del petróleo se han disparado, hasta niveles nunca registrados (en términos de dólares corrientes). Las razones para esta subida repentina incluyen, entre otras, (1) los disturbios en Nigeria, con el consecuente temor de una eventual suspensión de la producción, (2) las mayores tensiones en el Medio Oriente y (3) los cuellos de botella registrados en algunas refinerías norteamericanas.
Como resultado los precios en el mercado internacional están llegando a un récord. El 12 de julio, el WTI cerró a $72,79/bbl. y el barril marcador de la OPEP a $71,99. El precio promedio del barril venezolano fue de $65,97/bbl. la semana pasada, o sea $0,98/bbl. por encima del récord anterior, de $64,81/bbl. registrado en agosto de 2006.
No obstante, en opinión de VenEconomía los precios volverán a retroceder dentro de pocas semanas. Primero, tanto la situación en Nigeria como los problemas de las refinerías son puntuales y pasajeros. Y, lo que es mas importante, se da por seguro que la OPEP suspenderá los recortes que por 1.700.000 b/d fueron acordados en noviembre de 2006 y febrero de 2007.
Así, VenEconomía mantiene la opinión formulada a principios de año, de que el precio promedio de este año será el mismo, o menor, que el de 2006.
Esto tiene implicaciones importantes para la renta petrolera venezolana. Con precios estables, la rentabilidad de la industria se contraería debido a la creciente ineficiencia de la industria nacional, las pérdidas de capacidad de producción por falta de inversión, las ventas a descuento a clientes “preferidos” (ej. Cuba) y un volumen cada vez mayor de ventas en el mercado interno, a precios por debajo del costo.
El analista petrolero, y ex–gerente de planificación de PDVSA, Ramón Espinasa, calcula que los ingresos a la nación por petróleo tendrán este año una caída neta de entre 20% a 25%.
Esto podría ser una prueba de fuego para el Gobierno, cuya excesiva dependencia de los ingresos petroleros es el Talón de Aquiles del proyecto de Chávez. REGRESAR |
| Fecha publicada: 16/07/2007 Fuente: Reporte Tema: economia
|
*** noticias no disponibles *** |
|