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¿Cómo estará la cosa que, contra todo pronóstico, el ministro de Planificación, Jorge Giordani, tuvo que salir al paso y hablar en público por más de dos horas defendiendo la eliminación de la autonomía del Banco Central de Venezuela y abogando por la nueva política de Estado socialista?
Giordani es la eminencia gris de un gabinete gris donde el Presidente no sólo jefatura el Ejecutivo sino que tira líneas sobre el Legislativo, mete miedo al poder moral, mantiene apretada las gargantas de los directivos del ente emisor y asume las arcas de Petróleos de Venezuela como la tesorería nacional.
Al igual que en 2006, 2005, 2004, 2003 y ni hablar de 2002, la incertidumbre se apodera de nuevo de los inversionistas, que hablan ahora de dejar todo “pa’ después del referéndum”.
Mientras el Gobierno reitera que controlará el BCV, el dólar paralelo abre hoy con una cotización que supera los 4.510 bolívares, tras el feriado bancario de ayer. El viernes llegó a cotizarse en 4.400 después de superar su histórico de 4.600 bolívares en medio de un tremendo nerviosismo por lo que pueda ocurrir con la estabilidad de la moneda, con una reconversión en ciernes y los inversionistas buscando protegerse y saliendo de todo lastre que los pueda atar al país.
Por su parte, el ministro de Finanzas, Rodrigo Cabezas, ha tratado de calmar a los inversores informándoles que no se va a devaluar la moneda nacional a pesar del cambio de la denominación a través de la reconversión monetaria.
Cabezas ha insistido en que el año que viene el dólar costará 2 bolívares fuertes con 15 céntimos, desmintiendo así a los economistas que han indicado que el Gobierno planea devaluar la moneda.
Todavía es incierto el efecto que tendrá la reconversión monetaria en el dólar paralelo, pero las expectativas inflacionarias del país se ven incrementadas en este momento cuando el tipo de cambio paralelo registra una brecha de 114% respecto al dólar oficial.
Casi 20% de la materia prima y la reposición de inventarios son pagados con divisas que provienen del mercado paralelo.
Este enorme diferencial, según los analistas, aumenta el apetito por los dólares al tipo de cambio oficial y sobrecarga las solicitudes para importaciones.
LA INCERTIDUMBRE REGRESA A CASA
Los analistas sostienen que temas cruciales como el nuevo manejo de las reservas, la propiedad privada, la reforma laboral y la redistribución territorial están creando dudas en el mercado sobre la capacidad que tiene el país de afrontar estos retos sin afectar su límite de pago de la deuda externa.
“La agenda no está clara y por lo tanto los inversionistas están mirando al corto plazo. Todos estos cambios que han venido ocurriendo en el plano político lo que ocasionan es el retraso de las inversiones”, dice Rufino González Miranda, director de Fidevalores.
González llamó la atención acerca de los cambios ocurridos y las incertidumbres que estos han generado, pero “aun así he visto a muchos inversionistas salir bien librados en el sector inmobiliario”.
En 2004, los analistas decían algo como esto acerca de la situación económica venezolana. “La incertidumbre es el verdadero problema en Venezuela: nadie quiere realizar inversiones a largo plazo en un contexto de inestabilidad como ahora”, explicaba en ese entonces Julian Lee, analista en el Center for Global Energy Studies (CGES).
Hoy, Asdrúbal Oliveros, de Ecoanalítica, es más preciso. “Yo creo que esta nueva coyuntura va a frenar la inversión nuevamente, sobre todo porque la reforma constitucional es lo suficientemente ambigua como para generar un sinfín de interpretaciones.
Este texto no es claro, no solamente con respecto al tema de los derechos económicos sino también en lo relativo al reordenamiento territorial y el papel que jugará el BCV”, dijo. Oliveros agregó que este es un Estado muy rico que en este momento percibe que puede prescindir de la inversión privada.
Analistas como Oliveros sostienen que en lo que resta de año, no habrá cambios significativos porque hay un Gobierno que impulsa el gasto.
“Incluso, ahora que está otra vez en campaña, va a acelerar el gasto que bajó entre abril y junio. Pero más allá de aquellas empresas que están a plena capacidad por el boom del consumo, no veo una inversión privada significativa a corto plazo”, añadió.
Alguien que también se muestra desconcertado es Pavel Gómez, profesor del Centro de Política Pública del IESA: “Este proceso de referéndum aprobatorio tiene la particularidad de que introduce la probabilidad de que se apruebe un cambio institucional que implicaría desestímulos a la inversión privada”.
“Además, prosigue, se incrementan los riesgos de expropiación como mecanismo regulatorio. La modificación sugerida establece que el Gobierno puede ir a una expropiación y ocupar la propiedad antes de que el proceso haya culminado, esto es, durante el proceso judicial. Esto aumenta los costos para los empresarios debido a que los entes financieros suben sus primas de riesgo. Por ejemplo, si al invertir en una planta de acero se espera ganar internacionalmente 12% al año, con una situación como ésta la prima de riesgo podría ser de 15%, con lo cual el mínimo rendimiento al cual se invertirá será de 12 + 15 = 27% . Si no se espera obtener una rentabilidad igual o mayor a 27%, entonces no se habrá inversión posible–, explica Gómez.
• RIESGO ES LO QUE HAY
Este año ha sido volátil en lo que a la percepción de riesgo país para Venezuela se refiere. La revista Análisis Venezuela afirma que a pesar del incremento en el precio del petróleo durante los últimos meses, los inversionistas internacionales perciben un aumento en el nivel de riesgo en Venezuela.
Durante 2007, el nivel de riesgo país pasó de 187 puntos básicos durante los primeros días del mes de enero a índices superiores a los 320 puntos básicos durante la primera semana de julio.
¿Cómo le quedarán los giros a Chávez tras su alocución de la semana pasada? Ya vendrán los resultados de las nueva mediciones. REGRESAR |
| Fecha publicada: 22/08/2007 Fuente: TalCual Tema: economia
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