| La Misión Milagro, que se ha vuelto la punta de lanza de la política expansionista del chavismo en Latinoamérica por el simbolismo que encierra, está generando más de un problema entre los médicos venezolanos que son requeridos para prestar este servicio en los países donde pretende ser aplicada. En el hospital Pérez Carreño, donde funciona el centro de entrenamiento de los “misioneros”, los médicos aceptan a regañadientes–el que se niegue queda fichado– los cursos que imparten unos monitores cubanos, que además les entregan el kit de franela, gorra y koala (todas con la imagen de Chávez) y les hacen repetir el discurso que deben soltarle a los pacientes. Se dice que en Chile, por ejemplo, esta manera de asumir la beneficencia ha provocado malestar en el gobierno de Bachelet quien, de la boca para afuera, no admite la incomodidad que esta misión deja en la imagen de la Presidenta. REGRESAR |