En un mercado donde la sed de divisas ha disparado la demanda a niveles que superan con creces la oferta, el dólar permuta llegó a cotizarse en 4.950 bolívares, para posteriormente descender a finales de la tarde hasta los 4.900.
El mercado de permuta, donde básicamente quien tiene un bono en bolívares y desea dólares se lo cambia a quien posee un bono denominado en dólares y quiere bolívares, es la alternativa legal que tienen los venezolanos para comprar divisas en medio del control de cambio que rige la economía desde febrero de 2003.
Operadores cambiarios explican que el incremento sostenido en el precio de la moneda estadounidense, que dos semanas atrás se cotizaba en 4.500 bolívares, obedece a una mezcla que incluye incertidumbre sobre el efecto de la reforma constitucional, aumento de la liquidez, caída de las reservas internacionales y compra por parte de un grupo de instituciones financieras.
En el último mes y medio la administración de Hugo Chávez dejó atrás la política de moderación del gasto público y la cantidad de bolívares en circulación registra un salto de 7%; el problema es que una porción de estos fondos se dirige a la compra de dólares.
Al mismo tiempo, el Banco Central emitió una resolución donde indica que los bonos TICC, unos papeles emitidos por la República indexados al dólar, ya no cuentan para la porción del patrimonio que las instituciones financieras puden invertir en divisas, potenciando la demanda.
De ser aprobada la nueva Constitución, le entrega al Presidente el poder de administrar las reservas internacionales, la cuenta que respalda la moneda y provee las divisas para importaciones y pagos de deuda, una circunstancia que ha creado incertidumbre.
Gracias a manejos poco ortodoxos, como traspasos al Fonden, un fondo que cubre gasto público, las reservas internacionales de la República registran un severo declive de 28% al caer desde 36 mil 592 millones de dólares a principios de año a 26 mil 312 millones al cierre del 23 de agosto.
Un estudio elaborado por la firma Análisis Venezuela destaca que a pesar de que el país atraviesa por la mayor bonanza petrolera en los últimos 24 años, las reservas internacionales sólo garantizan 6,9 meses de importaciones, la relación más baja desde 1980.
Al situarse en 4.900 bolívares, el tipo de cambio permuta establece una brecha de 128% con el tipo de cambio oficial, que permanece fijo desde febrero de 2005 en 2.150.
Si bien el dólar oficial cubre la mayoría de las transacciones de la economía, el mercado de permuta financia 15% de las importaciones, es utilizado por empresarios para calcular ganancias en moneda dura y sirve de guía para los costos de reposición, por lo que tiende a incidir en la inflación.
Para aumentar la oferta y disminuir la presión, el Ministerio de Finanzas contempla emitir bonos Sur por 1.500 millones de dólares y vender notas estructuradas a las instituciones financieras, pero la inestabilidad en Wall Street ha obligado a retrasar las operaciones. REGRESAR |